LA GRAN PANTOMIMA DE BETO ORTIZ Y FRECUENCIA LATINA
Y se le dió forma a la blasfemia a tan solo 48 horas de recordar el "Dia del Periodistas Peruano". El protagonismo estuvo a cargo del periodista Beto Ortiz, y su coyuntural patronal Frecuencia Latina.
Tanto el periodista como la anfitriona del programa: "El valor de la verdad", tuvieron el tiempo de sobra para corregir errores, cortar por lo sano el escándalo de la muerte de Ruth Sayas y reivindicar el ejercicio de la función periodística, rescatándole de una cantera de actividades perniciosas.
Los protagonistas del infausto programa, no han tomado en cuenta el 'Consejo de la crítica nacional', quién demandando rectificación, cumplió con categorizar al programa como desdicente a la cualidad humana, traficando con la intimidad humana, interpolándola por dinero.
La salida mas solvente y en protección de la ética periodística, era reconocer los errores, pedir disculpas al Perú, perdón a la familia de Ruth Sayas, certificándole con el cierre del referido fantoche.
La opinión pública nacional ávida de una solución honorable, esperó que se adopte una medida de la talla moral del periodismo peruano. Frecuencia Latina como Beto Ortiz, han podido cerrar esa página con un gesto ejemplarizante, oportuno, inteligente.
Para asombro ha ocurrido todo lo contrario, en la protección del valor lucrativo de la inversión empresarial, en el ánimo de uno y otro protagonista, no se tomó en cuenta que ese programa y su contenido, ya llevan una víctima a cuestas.
Y completando la faena, invitaron a PPk con circo y 'cuy' incluido, escenificando la pantomima mas descalificante de la moral de un Perú como Nación. Se han aprovechado de un gesto como el relacionado a la colecta en favor de Clínica San Juan de Dios, cubriendo apariencias e hipocresías.
Han querido disfrazar y explicar al país que "El valor de la verdad", también persigue objetivos memorables y sus fines son infinitos. Para ello se pusieron de acuerdo: Frecuencia Latina, Beto Ortiz y PPK; su intención no ha sido lavar la mancha, o, satisfacer al Perú por la sangre de una joven inocente, buscaron renovarle la licencia que escandalizó al Valor de la Verdad.
Buscaron ubicar al "hombre exacto para el lugar exacto". Esa especie de marioneta, fue PPK., personaje que se posó en el sillón rojo respondiendo las intrascendencia de una vida política que en nada enriquece al Perú. Todo fué pura pantomima, preguntas y respuestas cursis, acomodadas, pidiéndole permiso a todo momento al 'pepecuy' para que asesore las respuestas.
Si Frecuencia Latina y Beto Ortiz, creen que ya pasaron piola, han creido mal, y mas bien han cometido la peor torpeza de sus andanzas. El Perú merece respeto.
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