jueves, 12 de enero de 2012


NOS FALTA DIFUNDIR AMOR POR EL PERÚ.-


Estoy abriendo mis comunicaciones y me encuentro con una carta que acompaña un artículo, de Hildeyardo Ramírez Paredes, viejo camarada, compatriota, nacido en la ciudad de Talara-Perú, residente hoy en USA.

Nuestro reencuentro data de 4 años producto de las maravillas de ciber-espacio.  Nosotros dejamos de vernos luego que concluimos la secundaria hace exactamente 50 años. El ahora como docente en una Universidad de Austin en EE.UU., y yo aquí en el Perú, peleándome por justificar mi conciencia crítica en un patria llena de incomprensiones históricas.


Mi reflexión para el presente tema, viene precisamente del contenido de su artículo que hoy publicamos con mucho entusiasmo, pues sin querer queriendo, nos enseña en la versión de un peruano, cuanto hay que visitar, cuanto de bello y secretos escondidos tiene en su mística el Perú. Podría apreciarse cuando nos concentramos por saber a que se debe que nos falta interés por poner a este gran Perú en la vitrina mundial.

Claro nos falta promoción, no necesariamente de Machu Picchu que es Maravilla Mundial y de otros enclaves que brillan con luz propia.  Mi referencia es hacia el universo de encuentros históricos, verdaderos paraisos que nos dió la maravillosa naturaleza pincelada con la mano de Dios.  En mi concepción cada sitio por pequeñito, cada rinconcito de este Perú de "todas las sangres" que José María Arguedas y otros genios, detallando con genial pulcritud, describieron en literatura "con verso florido" su portentosas bellezas.

Mi amigo vino con su esposa, a quien saludo desde esta páginas, desde EE.UU. buscando en los secretos que guarda Paracas, los eslabones perdidos por nosotros mismos, con el perjuicio agravado de mantener desconectado nuestro rico Perú con un mundo ávido de su admiración. Paracas, como se esperaba deslumbró, en su bahía, en su desierto, no negándose en mostrar sus secretos, reeditando la escondida página del Perú Profundo.

Me viene a la mente la sensación de cuán descuidados hemos sido los peruanos.  Un peruano como Ramírez Paredes, y como él, miles de peruanos desde diferentes latitudes, añorando Paracas, el ande, Machu Picchu, la extraordinaria belleza de nuestra Cordillera, el exquisito monte de nuestra realidad originaria, las historias mìsticas de los Vilcanotas, los Apurimac, los valles sagrados, el espíritu de los Apus;  desde siempre, con sus visitas, sus escritos históricos, vienen replicando y redoblando las campanas, precisando que nacimos en el pesebre de un Perú maravilloso.

El mensaje que nos damos luego del encuentro de mi amigo en Paracas, es una demanda, una grita que diga: "Despierta Perú", no exclusivamente debe ser el 'ORO', la pasión por robarle sus encantos; tiene prodigiosamente en Costa, Sierra y Selva milagros, prodigios que no hemos divulgado por desidia, negándonos nosotros mismos en abrir nuestras reservas milenarias y seguramente con ello, poner a nuestro Perú, en el pináculo de la hermosura universal.

En esa grita ahogada por gestos de graves incomprensiones, me aprovecho en esta mi tertulia con respecto al viaje de mi amigo (Talareño) a Paracas, para invitar, por qué no?, a los ojos de los cazadores de esa grandes experiencias, a visitar esta Provincia de Talara, pequeñita, pero también rica de esplendorosos parques ecológicos, playas paradisiacas, exclusividad de fauna, aporte de bosques secos con presencia de especies en biodiversidad esplendorosa.  Los invitamos en visitar Máncora, Lobitos,  Cabo Blanco (la tierra del merlín visitado por Ernest. Haminguey), Punta Pariñas la mas occidental de América del Sur.  Y por supuesto en el norte peruano, Punta Sal, Belleza para sacarse el sombrero bien cholo y bien 'catacaoooooooo'.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario