C O M E N T A R I O
RICHARD KINBOLL
CRÓNICA DE UNA GROSERA FILIAL UNIVERSITARIA
Ya no es el tiempo para este tipo de anuncios, las filiales universitarias pasaron a la historia llana y sencillamente por entender, saber manejar, aceptar, bien utilizar, la concepción evolutiva de la cultura universal. Esta modalidad de estudios que si ha existido, pero, ha ido quedando atrás, como quedaron otras formas de estudios por extensión, cuando no existía como ahora las facilidades de los estudios superiores por intermedio de las Universidades.
A manera de establecer una explicación al respecto, recogemos la apreciación de estadísticas aportadas por la Unesco, donde sin opción a reclamo alguno, no ubican a ninguna universidad peruana entre las 50 mejores del Continente. Ni siquiera San Marcos, La Universidad Nacional de Ingeniería (UNI). Esta apreciación es contundente que instruye para trabajar mas a fondo, y de modo serio, en las respuestas a la tecnología universitaria en el Perú.
Buena explicación, que no dice de modo concluyente que ni siquiera tener "universidad" en cualquier parte del territorio peruano, es garantía para asegurar la formación de buenos profesionales. A ello, hay que agregarle, la falta de criterios por no haber ubicado el funcionamiento de aquellas, en concordancia con la exigente realidad. Las universidades en el Perú se fueron creando por impulso de sus pueblos y no como una respuesta a la verdadera necesidad geo-política, de su realidad y respuesta a un mercado que marque el paso en la misión de impulsar su desarrollo.
Esta tesis explica la forma, el camino utilizado para la creación de las mas de 80 universidades del Estado que se ubican, hasta reiterativamente, en diferentes regiones del Perú. Ha bastado por ejemplo que una provincia cualquiera, goce buena influencia política: congresistas, ministros, y por esa vía ya se tenía el pasaporte para crear una universidad. En el Perú, hasta ahora no existe un mapa que disponga por prioridades y conveniencia nacional la fundación de ellas.
Entonces, si tener una Universidad en estos tiempos creada por impulso político, disonante y contrastable a la realidad; no es una garantía, menos lo va a ser una filial de ellas, que se trata de maquillar su creación por conveniencia comercial. Este es el caso que explica la pretensión de autoridades universitarias de la UNP., quienes por el prurito de salir del compromiso, le quieren empujar una grosera filial a una realidad que debe estar presente en el reparto de ellas, pero atendido por una exhaustiva respuesta ciéntífica.
Si las autoridades de la Universidad Nacional de Piura, en algún momento le hubiera preocupado investigar el tipo de estudios de grado superior que requieren sus provincias en estricta adición a los que son, lo que producen, a sus potencialidades; hace tiempo que en Talara y todas las otras 7 Provincias ya vinieran funcionando los instrumentos descentralizados en apego a esa realidad. Por ejemplo Talara requiere sinó una Universidad Tecnológica como respuesta a su realidad en riqueza petrolera, petroquímica y otros; por lo menos, se le hubieren trasladado las facultades afines que funcionan en Piura de modo anacrónico. Definitivamente la filial ofertada es un mamarracho. Es el introito a muchas otras opiniones de fondo que vamos a ir poniendo en el escenario en el calor del debate. Respeten a Talara.

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