jueves, 3 de noviembre de 2011

E  D  I  T  O  R  I  A  L

Si sientes que mi ideas te generan conflictos
reivindicate con las tuyas


EL PECADO DE LOS 100 DIAS DEL PRESIDENTE


Menos mal que los autorizados y puntuales del análisis, expertos para emitir opiniones de todas las incidencias políticas que produce el país, que no se pierden una sola oportunidad, que no perdonan someter al cálculo aritmético, la experiencia hasta de un dia de gobierno de toda autoridad;  menos mal, que vienen opinando en azul el ciclo de los primeros 100 días de gobierno del Presidente Ollanta Humala.

Y en efecto, no solo hemos leido y examinado los criterios de muchos periodistas de los que levantaron un muro apocalíptico, que predijeron panoramas peligrosos antes del triunfo del actual presidente;  tambien, muchos medios de aquellos que monopolizan la libertad de prensa y de expresión; aquellos vienen reconociendo que Ollanta, pasa holgada y majestuosamente la barrera de la confianza.  Las cosas van bien, lo afirman con sinceridad que es saludable.

Y sobreabundan, llenando el espacio político con un mapa de ejemplos:  salario mínimo vital, ley de consulta previa a los pueblos amazònicos, gas de Camisea en el lote 88 para los peruanos, rescate del pago de las sobregancias mineras, resarcimiento y reconstrucción de Ica después del terremoto del 2007, Pensión 66 para ciudadanos sin ocupación laboral, Inclusión social, denuncia e imprescriptibilidad de los delitos de corrupción, y demás etcéteras.

Con un mínimo  sentido justo en las opiniones, evidenciamos estar en total acuerdo que los cien primeros días del nuevo gobierno en el Perú, ha complacido las expectativas.  Humala acierta en dar cumplimento a sus promesas empeñadas, esto da resultados;  ubicándose con aplomo, satisfaciendo la sed de desierto de la enorme masa de excluidos, exterioriza todo su empeño en otorgar prioridad a ese campo.  Aquí está el éxito, la respuesta de agrado en la pluma del periodismo.

Con nuestros propios argumentos, aceptamos que todavía siendo muy temprano para demandar exigencias de ningún orden, admitiendo que habrá tiempo de sobra para colmar a todos los pueblos del Perú;  sin embargo, puntualizando  que existe un cronograma de objetivos, el cumplimiento gradual del Plan de gobierno y de la hoja de ruta; acreditamos que existen temas, decisiones que por su envergadura debieron aplicarse en mèrito al modelo que venía antecedida la administración nacionalista.

Demandando la vena nacionalista de los gobernantes, asi como se esperó la toma de decisiones en el caso de las sobre ganancias mineras, tema prioritario, impostergable;  la decisión de poner en marcha un proceso irreversible de "Inclusión social" que es exigencia uno para una verdadera aplicación de la justicia social;  en el mismo momento, con el mismo ánimo y espíritu nacionalista ya se ha debido atender el tema de las sobre ganancias petroleras.

Es que no atender con la urgencia del caso el resarcimiento de este sector, determina la vigencia de una lesión por las antinacional política de entreguismo del recurso, por los abismos en desigualdad entre lo que percibe el Estado Peruano y las petroleras extranjeras que explotan sin ánimo de equidad el petróleo peruano.

Ya desde el momento que la administración Ollanta Humala ha puesto hombres claves, inclaudicables, conocedores, expertos en el tema petrolero y decididos por sus antecedentes en ir al rescate de ello,  constituye la mejor versión que el Estado está consciente que se necesita obrar con rapidez y urgencia.  Este es el pecado, dejar que las  transnacionales sigan llenando sus arcas afianzando un mecanismo lesivo y no prestando atención a la desigualdad y maltrato a los pueblos dueños de los hidrocarburos. Quiera que la demora, sea para el bien del Perú.

DIRECTOR DE ASPETA
RICALDI RAMIREZ RUIZ (*)

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