martes, 26 de noviembre de 2013

NO NOS MALTRATE SEÑOR HUMALA.
 
No nos maltrate, Señor HumalaHoy ya no debe hablarse del problema policial, sino de la crisis total de la PNP, pero esta crisis no ha sido como se pretende hacer creer a la ciudadanía, producto de una descomposición interna, sino consecuencia del abandono irresponsable de los gobiernos precedentes. En los últimos diez años no ha existido en ningún momento voluntad para atender los justos reclamos de los policías, que no solo han sido reclamos salariales sino apoyo decidido del Estado para recuperar nuestro prestigio institucional, y con ello nuestra capacidad para servir mejor a la sociedad peruana.
 
Esta crisis se incubó, no hay por qué ocultarlo, durante la primera administración del doctor Alan García, cuando se produjo la unificación de la Guardia Civil, la Guardia Republicana y la Policía de Investigaciones. Esa reforma hubiera sido un acierto si se habría hecho sin improvisación y con el propósito de desterrar la mediocridad y la corrupción. Pero lo que se hizo fue, simplemente, unificar sin estudio ni planes, eliminando las especialidades policiales y convirtiendo a todos los miembros de la PNP en especialistas en nada y expertos en todo. Aún estamos pagando este desacierto mayúsculo.
 
La gente se pregunta por qué la PNP no acierta, por qué el crimen crece, por qué la seguridad ciudadana se volatiliza. Allí tiene la respuesta. En condiciones normales y lógicas los oficiales que fueron formados para resguardar penales y fronteras deberían estar en el lugar que les corresponde, evitando que prospere la anarquía en las cárceles y que incluso las mafias que controlan estos establecimientos se den el lujo de asesinar a un director de penal. Pero no están en su sitio, sino atareados en “prevenir” el delito e “investigar” los crímenes. Los resultados, repito, a la vista: asaltos continuos en las carreteras, el surgimiento de Chicagos en el interior del país y en la cada vez más populosa Lima, el crimen-hormiga aumenta, generando angustia en el ciudadano, victima cotidiana de los famosos marcas, de cogoteros, violadores y otros. Y ni qué decir de las zonas liberadas del Callao y otros puertos.
 
El segundo alanismo no hizo nada para corregir el error del primer alanato. Pero el gobierno del señor Humala es la mayor decepción para la PNP. El Presidente Humala se comprometió a liderar la lucha por la seguridad ciudadana y al final, para justificar su rotundo fracaso, nos ha echado el muerto a los policías. Y por último habla de prácticas corruptas en la policía para justificar lo injustificable.
 
Es totalmente injusto que se eche una sombra sobre la moral de la mayoría de los policías, cuando se sabe que los malos elementos son algunos y el propio régimen los protege, al no separarlos. Pero además, a pesar de la estabilidad del país, se nos maltrata en lo económico. Da vergüenza comparar las remuneraciones de nuestros policías con sus similares de la región. Y no solo sueldos: en salud, vivienda y educación, la familia policial peruana también está abandonada y al garete.
 
La PNP no es el trapeador del señor Presidente, sino una institución que merece respeto porque de ella salieron los hombres que ofrendaron sus vidas para lograr la Pacificación Nacional, mientras otros cobraban cupos al narcotráfico en complicidad con el terrorismo. Los policías no vamos a mendigar ningún reconocimiento, lucharemos por ello. Y tampoco vamos a tolerar un maltrato. La democracia es también madre nuestra.

LA PROPUESTA CANGREJO
 

El Comercio de Perú / Algunas variedades de cangrejos han desarrollado la habilidad de hacer que sus caparazones tomen la apariencia de los corales donde viven. De esta manera, pueden camuflarse confundiéndose con su entorno, evitando así a sus depredadores y sorprendiendo más fácilmente a sus víctimas.

Copiando la estrategia de estos crustáceos, resulta que en el Congreso se han inventado las propuestas 'cangrejo'. Se trata de iniciativas que, intentando que pasen desapercibidas para facilitar su aprobación, se incluyen en el articulado de un proyecto de ley más grande que trata sobre un tema distinto. Y así, al igual que un cangrejo que pretende ser parte de un coral, se camuflan frente a los ojos del público.

Pues bien, queremos contarle la historia de una de estas propuestas. Hace ya buen tiempo se viene elaborando en la Comisión de Educación del Congreso un proyecto de ley universitaria que, de aprobarse, crearía la controversial figura de una superintendencia estatal que decidiría a su antojo cómo se diseñarían y manejarían las universidades públicas y privadas. Esta idea ha hecho que el proyecto de ley universitaria avance muy lentamente y se quede estancado en la Comisión de Educación debido a que muchas personas lo critican sosteniendo que su aprobación implicaría, entre otros problemas, un atropello a la autonomía universitaria garantizada por la Constitución. A raíz de esta situación, aparentemente, alguno de los impulsores de la discutida idea decidió camuflarla (cual cangrejo) en un proyecto de ley distinto. Se tomó el proyecto de ley de organización del Ministerio de Educación (entidad que hoy no regula a las universidades) presentado por el Ejecutivo y se le añadió una disposición final que crea la Autoridad Nacional de Educación Universitaria, organismo autónomo con poder para mandar sobre las universidades. Así, con esa disposición final adicional, se introdujo la figura que venía encontrando oposición en la discusión del proyecto de ley universitaria, y se consiguió que la Comisión de Educación emitiera un dictamen que ahora busca su aprobación en el pleno del Congreso.

Lo lamentable de todo esto no solo es que se usen estas técnicas para evitar el debate público, sino que además la propuesta en cuestión es sumamente peligrosa. Y es que, como ya hemos advertido, la creación de la mencionada entidad solo agravaría los problemas de la educación universitaria.

Primero, imponer un diseño de universidad uniforme "desde arriba" impediría a estas instituciones adaptarse a los requerimientos del mercado laboral y a las necesidades y posibilidades de sus alumnos. Este sistema, además, reemplazaría la libertad de los ciudadanos de elegir los programas universitarios que desean llevar por la decisión de un burócrata sobre qué se puede estudiar y qué no. Y resulta increíble, adicionalmente, que alguien proponga encargar el destino del sistema universitario al gobierno, que ha logrado poner nuestro sistema educativo escolar en niveles africanos.

El control estatal de las universidades también representaría varios riesgos políticos. Las universidades son importantes centros de expresión de opiniones y, en ocasiones, de legítima oposición al gobierno. Algo que pondríamos en riesgo si este último se transformase en quien controle sus destinos. Y, además, no olvidemos que las universidades están encargadas de nombrar a importantes funcionarios públicos (por ejemplo a miembros del Jurado Nacional de Elecciones y del Consejo Nacional de la Magistratura) justamente para proteger a las instituciones a las que ellos pertenecen de la interferencia política. Si el gobierno tuviese tanto poder sobre las universidades, podría presionarlas para que nombren en tales cargos a quienes mejor sirvan sus intereses.

Para mejorar el nivel universitario peruano se necesita de más competencia y de más información. Se requiere que los ciudadanos tengan más opciones entre las cuales elegir y que cuenten con elementos que les permitan tomar mejores decisiones sobre dónde estudiar. Justamente lo contrario a lo que pretende esta lamentable propuesta 'cangrejo'.
EL CABALLO REGALADO.
 

(Editorial) El caballo regaladoLa noticia de que el pueblo de Yarabamba en Arequipa, de 1.057 habitantes, usa los ingentes recursos que desde el 2009 recibe por efecto del canon minero para construir tres estadios (a la vez), incluido uno con capacidad para 3.000 espectadores, además de una municipalidad de tres pisos para sus 30 trabajadores, no ha dejado de causar indignación. Se trata, después de todo, de un pueblo que a la fecha no tiene acceso al agua potable.
 
Por muy chocante que haya podido resultar, sin embargo, el dato no ha dicho en realidad nada nuevo. El país está lleno de pueblos así, que, en medio de una súbita lluvia de millones ocasionada principalmente por el canon de la minería, han aprovechado falencias en el marco regulatorio del SNIP (que recién ha incluido a Yarabamba dentro de su sistema a partir de este año) para construir no solo estadios, sino también piscinas, ahí donde no hay agua potable, y para erigir municipalidades-monumento de varios pisos ahí donde muchas veces no hay ni energía eléctrica ni alcantarillado.
Desde luego, existen muchas razones que sirven para explicar este tipo de gastos irresponsables y varias de ellas han sido expuestas más de una vez. Acaso, sin embargo, haya una clave más de las que se suelen mencionar que podría coadyuvar a entender la situación. Nos referimos a la misma clave que explica, por ejemplo, por qué muchos centros comerciales y diferentes espacios de uso público cobran algo, aunque sea muchas veces simbólico, por el uso de sus baños: las personas son más cuidadosas con aquello que les cuesta. Y así, probablemente, Yarabamba no despilfarraría tan alegremente el dinero que le está cayendo del cielo en cantidades que, para el tamaño del pueblo, son industriales (unos S/.12 millones anuales), si este proviniese de los bolsillos de sus ciudadanos –vueltos contribuyentes– y no de la mera suerte de tener cerca una minera explotando una veta.
 
Evidentemente, puede que la situación económica de los habitantes de Yarabamba haga difícil que paguen sus impuestos municipales, pero el punto sirve para ilustrar lo que sucede en muchísimos otros lugares del país donde ya hay gran presencia de la nueva clase media y donde, sin embargo, la regla es igualmente que las municipalidades sacan sus presupuestos de ingresos que les son redistribuidos por el Gobierno Central (vía el canon y la distribución de dos puntos del IGV) y no de impuestos que pagan sus vecinos. De hecho, fuera de algunos distritos centrales de Lima, en el Perú son pocos los que pagan Impuesto Predial. Y a los otros tributos municipales no les va mucho mejor: hace poco el alcalde de un distrito emergente como Comas se quejaba de que no podía recoger la basura en su jurisdicción porque el 70% de sus vecinos no paga arbitrios.
 
Parecería, pues, que la clase media informal, que con enorme mérito creció al margen y aun a pesar del Estado, se ha acostumbrado a vivir en este margen, al menos para lo que toca a sus obligaciones, y no tiene mayores intenciones de salir de él.
 
Incluso hace un mes hubo una rebelión en la pujante Juliaca contra una municipalidad que se había puesto seria con la exigencia del predial y que había logrado elevar la recaudación de S/.2’141.000 en el 2007 a S/.14 millones en el 2012, pasando en el mismo período de un promedio anual de S/.39 por predio a otro de S/.133 (y demostrando en el camino que dinero sí había). Se decía que el paro era por la corrupción del alcalde, pero lo que se exigió –y lo que se obtuvo– revela que se trataba también de una rebelión contra el pago del predial en sí: la masiva protesta solo se levantó luego de que el alcalde se comprometiese a una amnistía tributaria, a la exoneración masiva del pago de las moras y a que no habría cobranzas coactivas ni embargos en Juliaca. Es decir, solo luego de que el pago del predial se volviese optativo.
 
Naturalmente, esta “normalidad” no puede continuar. Sus consecuencias son demasiado extensas y nocivas. De hecho, el ejemplo del gasto es únicamente el de un caso concreto. El verdadero problema que está detrás de esto es el de la desconexión esencial entre Estado y ciudadano que el no pago de impuestos cimenta. Después de todo, no se puede esperar mucho compromiso con la cosa pública de quien no ayuda a subvencionarla. ¿Por qué, por ejemplo, alguien tendría que poner especial cuidado en informarse a la hora de elegir a un representante si este, al final del día, decidirá sobre recursos que otros ponen? ¿Y cómo podemos pedir a los ciudadanos un interés serio para exigir cuentas si no han hecho los pagos a los que estas cuentas se refieren? Puede muy bien que al caballo regalado no se le suela mirar los dientes, pero, ciertamente, tampoco se lo acostumbra cuidar igual que al que sí costó.
 
¿Queremos, en fin, ciudadanos? Comencemos teniendo contribuyentes.
ESTA VIDA ES SOLO PARA LOS VALIENTES.

Este próximo domingo 1 de diciembre se llevarán a cabo las elecciones en el Colegio Médico que se enfrenta a una encrucijada: o recupera su prestigio y ascendiente institucional venido a menos, o no lo hace y se convierte en una asamblea sindical y politiquera, objetivo muy alejado de sus verdaderos fines.
 
Tres candidatos pugnan por el decanato del Colegio. Dos de ellos vienen de las canteras sindicales, lo cual puede ser útil y oportuno, pero no para una entidad fundamentalmente institucional y con objetivos académicos evidentes. Lo sindical tiene su espacio, legítimo, sin duda, pero ése no es el del Colegio que si llega a ser invadido por esa corriente, empezará un inexorable declive, el mismo que ya han transitado otros gremios profesionales en cuya cabeza no se instaló alguien con peso específico propio y  prestigio académico y profesional reconocido.
 
César Palomino, ex presidente de la Federación Médica Peruana, es uno de esos candidatos con historia sindical reciente, además de Santiago Vinces, que tiene escasa opción. Los éxitos recientes de Palomino, si los ha tenido y exclusivamente en este plano, se deben mucho más al mal manejo del Ministerio de Salud de los temas reivindicativos, que a sus propios méritos y conducción de la huelga que acaparó la atención mediática.
 
Por el contrario, Agustín Iza, candidato que llega como favorito, es doctor en medicina, especialista reconocido en medicina interna, profesor principal y ex decano de la facultad de San Fernando, ex rector de la Universidad Científica del Sur y miembro de la Academia Nacional de Medicina, la entidad más prestigiada del mundo académico de la salud.
 
Con esos antecedentes y con su experiencia como vicedecano del Colegio que ahora pretende dirigir, Iza, tras un diálogo amplio con los profesionales de todo el país, tiene propuestas innovadoras y creativas pero lo más importante: con su sola presencia y su especial gravitación en el universo médico y de la salud, el Colegio tendrá el lugar que se merece y volverá a marcar la pauta médica institucional y gremial del país. El Colegio Médico debe resolver su encrucijada con el voto democrático de todos los miembros de su orden: veteranos y jóvenes que necesitan un decano a la altura de su institución y de su crucial hora.
GASODUCTO Y PETROQUÍMICA: UN SOLO PROYECTO.
 
Humberto CampodónicoEl discurso del premier César Villanueva ha vuelto a poner sobre el tapete el Gasoducto Sur Peruano (GSP) y la Petroquímica (PQ), proyectos de bandera de la campaña y el gobierno del presidente Humala.

 Dijo el Premier que son clave los Polos de Desarrollo, entendidos como “espacios económicos y sociales que trascienden los límites departamentales y articulan los mercados con los territorios. Se construyen sobre la base de una misma plataforma logística, integrando diferentes sectores productivos y potenciando su competitividad”.

En el Sur, el crecimiento será mayor si “el gasoducto y el nodo energético, la PQ, el proyecto Majes-Siguas, el teleférico de Choquequirao y el Aeropuerto de Chincheros forman parte de un Polo de Desarrollo y no sólo una suma de inversión de US$ 6,000 millones”.

Una primera cuestión es que el GSP y la PQ (que produce polietileno a partir del etano del gas) deben ser un proyecto integral desde el inicio, debido a las sinergias entre ambos y porque la PQ impulsa la diversificación productiva, generando nuevas industrias, mayor valor agregado para las MYPES y decenas de miles de empleos.

 Además, disminuirían las importaciones de polietileno (materia prima para toda clase de plásticos) que bordean los US$ 300 millones anuales (la cifra se triplica si se considera toda la PQ), satisfaciendo la demanda interna y exportando a Colombia, Chile, Ecuador y Bolivia, ya que no existe otra industria PQ en el Pacífico Sur. Se generaría, así, una base exportadora muy distinta a las actividades extractivas.

 En cuanto al gas natural, se usa en la generación eléctrica y en las industrias, vehículos y hogares (energía barata de verdad). No solo eso. Se sabe que el bajo precio del gas en Lima desincentiva las inversiones en la Macro Región Sur, perjudicando a la  descentralización que, hoy, se quiere relanzar.

 Pero existen problemas serios. El actual esquema del GSP encargado a la consultora Wood-McKenzie (WMcK) no toma en cuenta bajo qué modalidad se extraerá, transportará y distribuirá el etano ni el precio a pagar. Tampoco se considera la construcción de un ducto de líquidos ni se establece si el etano del Lote 88 y del Lote 56 irían para la PQ del sur. Tampoco se dice nada sobre el rol de Petroperú que prevé la Ley 29970. Según fuentes del sector,  para WMcK “eso no forma parte del encargo”.

Agrega “Semana Económica”: “discutir sobre este proyecto sería vano ya que, a solo 3 meses de su adjudicación (febrero 2014), todavía no hay definición sobre los distintos tramos, el tipo de mecanismo para garantizar los ingresos, las dimensiones de los tubos, entre otros” (17/11/2013).

 Otro tema es la oferta de gas y, también, del etano. Hasta ahora se sabe que hay un (1) TCF del Lote 88 que se destinaría al GSP (¿será?). El Lote 58 de Petrobras, comprometido para el GSP, tendría 2.7 TCF de reservas (que aún no tienen carácter de “probadas”), lo que sería suficiente para la demanda energética, pero no para la PQ.

 Otro tema es que la estatal china CNPC ha comprado Petrobras y la Ley 26221 de 1993 le otorga la propiedad de la molécula con lo que podría darle otros usos a “su” gas. Por eso, antes de emitir el Decreto Supremo de cesión de la licencia de Petrobras, se debe establecer con CNPC la prioridad de abastecimiento al GSP del gas y el etano del Lote 58, así como un masivo programa de exploración para encontrar más reservas.

 De otro lado, en unos días se van a licitar dos centrales termoeléctricas –en Mollendo y en Ilo– que garantizarían una parte de la demanda del GSP. Las centrales operarían con Diesel (que es muy caro) hasta que llegue el GSP. Pero en las Bases no se establece la obligatoriedad para los ganadores de la compra de gas. ¿Por qué? ¿Alguien piensa que no llegará? Agrega “Semana” que ganarían los actores ya presentes en la generación.

 Para terminar, es claro que los Polos de Desarrollo del Premier encajan bien con el anuncio del Presidente Humala de un Plan Nacional de Desarrollo Industrial. Lo que no encaja son las idas y venidas en cuanto al GSP y la PQ (este es el tercer proyecto), evidenciando una falta de claridad sobre el futuro de la matriz energética y una falta de apoyo a los planes de industrialización del Presidente.

 Otros dicen que estamos frente a las “mecidas” de ministros que, de un lado, favorecen al actual consorcio Camisea que no quiere competencia en el Sur y, de otro, no quieren tomar decisiones de políticas de Estado que revelen con claridad la incapacidad del “libre mercado” para orientar los destinos del país. El Premier tiene la palabra.
MAS ALLÁ DE LA SALIDA DE PETROBRAS.
 
Humberto CampodónicoLa venta de los activos de Petrobras en el Perú a la estatal china CNPC por US$ 2,600 millones es un signo de los tiempos. La venta hará que la participación china en la producción de petróleo se eleve al 45% del total de 60,000 barriles diarios (si se agrega a Savia, de las estatales Ecopetrol y KNOC, 2/3 de la producción peruana le pertenece a estatales extranjeras).
 
 Ahora CNPC entra como jugador a la cancha de Camisea, pues tendrá el 100% del Lote 58, con reservas extraoficiales de 2.5 a 3 TCF. Y será propietaria del 46% del Lote 57, que Petrobras compartía con Repsol (54%) con reservas estimadas en 2.7 TCF. Estos lotes son adyacentes al Lote 88 y al Lote 56, que abastecen a Lima.
 
El interés chino es garantizar el abastecimiento seguro de recursos naturales para sus industrias. Así, sus inversiones en América Latina pasaron de US$ 1,000 a 10,300 millones del 2000 al 2010. Según Cepal, a fines del 2010 la inversión acumulada en la Región era US$ 44,000 millones.
 
Agrega Cepal que el 90% de las inversiones chinas en el 2010 fue principalmente a hidrocarburos y está en Ecuador, Brasil, México, Argentina y Venezuela (Faja del Orinoco). En Perú, la estatal Shougang tiene Marcona y la también estatal Chinalco a Toromocho, que pronto entrará en producción. La privada Zijin es dueña de Majaz, congelada por el momento.
 
Las Bambas, de la suiza Xstrata, será ahora comprada por una empresa china, pues esa fue la condición del gobierno chino para autorizar la fusión con la también suiza Glencore. Dijo el gobierno chino que la posición de dominio de la nueva empresa –que abastece buena parte de su mercado– les traía riesgos, por lo que exigieron que Las Bambas no forme parte de la fusión. ¿Y el Perú?
 
En Brasil, la estatal Petrobras quiere pasar de 2.2 millones de barriles diarios (MMBD) a 4.1 MMBD en el 2020 y llegar a 6 MMBD en el 2035, con los campos de pre-sal en el Atlántico, lo que demanda una inversión de US$ 220,000 millones (un PBI del Perú). Hace poco se licitó Libra con 8 a 12,000 millones de barriles de reservas probadas; participaron las estatales chinas CNPC y CNOOC con 10% cada una; Petrobras tiene el 40% y Shell y Total 20% cada una.
 
Para lograr su objetivo Petrobras tiene un plan de desinversión en el extranjero de US$ 10,000 millones en el 2013. En Colombia, Perenco compró sus activos en US$ 380 millones y estaría por vender Petrobras Argentina a la estatal YPF.
 
La decisión de vender en Perú es parte de esa estrategia pero su aprobación no fue fácil, pues poseer gas en un país vecino tiene importancia estratégica y existían planes de abastecer el gasoducto andino del sur –que originalmente sería construido por la brasileña Odebrecht-Kuntur–, mientras que la brasileña Braskem (donde Petrobras tiene el 45%) está interesada en el polo petroquímico de Ilo (está vigente el Memorándum de Entendimiento con Petroperú).
 
Para la decisión final tienen que haber pesado –y mucho– los desencuentros entre la empresa y el gobierno de Ollanta Humala,  que fueron in crescendo (demora en los permisos de exploración en el Lote 58; acusaciones mutuas de maltrato: al Ministro Merino en Brasil y a Maria das Graças Silva, Presidenta de Petrobras, en Perú; acusaciones de ocultar reservas en Perú). Y así.
 
De lo expuesto, se ve que China y Brasil tienen la brújula clara: planes estratégicos de largo plazo que se cumplen con políticas comerciales, de inversiones, la presencia de sus empresas públicas, entre otros.
 
Pero acá no. Hasta ahora no se ha “recuperado” para el mercado interno el gas del Lote 88. Tampoco se sabe cómo va el litigio en el CIADI con el Consorcio Camisea por la re-exportación del gas del Lote 56 (que se sigue vendiendo en México en la quinta parte de su valor). Hasta ahora no sale la modernización de la Refinería de Talara –que ya tiene todo listo– porque el Ministro Castilla no da luz verde. Los lotes de Talara se prorrogan a dedo a los actuales operadores, sin razón alguna, con Petroperú de segundón.
 
Y el gasoducto andino –torpedeado por los que no quieren competencia al Consorcio Camisea– no será licitado (si eso sucede) hasta bien entrado el 2014, lo que frustra la diversificación productiva y las decenas de miles de empleos del polo petroquímico. Y, ojo, ahora es CNPC la dueña del gas del Lote 58. ¿Le exigirá el gobierno que, sí o sí, tiene que abastecer el gasoducto andino?
 
Como se aprecia, los negocios de las empresas no constituyen, como por arte de magia o del mercado, una política energética. Para darle norte a la brújula peruana hay que seguir el ejemplo de chinos y brasileños.

viernes, 22 de noviembre de 2013

LA PRIMERA PALABRA

Y EL NUEVO PREMIER VILLANUEVA TAMPOCO
 
 
Como todos sabemos por cultura elemental, cuando un nuevo equipo de ministros de gobierno, reestructura su estrategia, va al Congreso de la República a exponer lo nuevos lineamientos de la política que se va aplicar; todo el país, espera que se den anuncios de principales ajustes, reconsideración de los programas políticos-sociales, cambio de brújula, etc. 

Escuché al Premier Villanueva y, desarrolló un discurso muy conciliador, inteligente.  Demostró que si tiene méritos para el cargo mucho mas esperanzadores que sus antecesores.  Se notó el esfuerzo y aporte que hace un buen peruano cuando asume un cargo, una responsabilidad, que requiere de mucho talento viendo el desastroso actual panorama de cosas que afectan al Perú.

Todos los llamados, enfoques, respuestas a las difíciles contingencias de las demandas nacionales fueron lógicas, honestas y firmemente asumidas.  La mea culpa con los ofrecimiento de proceder a investigar, poniendo las cosas en su sitio, como dilucidar la impresión que mucho de la administración del Estado, estaría todavía afectada por la corrupción e influencia del Montesinismo.  En honor a la verdad, el Premier Villanueva, ha tenido el valor de asumir, a sabiendas que podría salir mellado con la gravedad de los problemas.

En relación al  replanteamiento de la gestión, retoma de los programas primigenios, resumen de lo ejecutado; es bastante positivo que los diagnósticos los haya efectuado un político diferente, que proviene de las canteras regionales y a todas luces, por su discurso, hombre de credibilidad.   En donde nos parece una paradoja gubernamental, es que nunca ningún personaje del Gobierno, incluyendo al mismo Presidente de la República, mencionen en absoluto el giro y destino del tema petrolero.

El Premier hizo un informe sobrio, convincente; asumió el pasivo de la gestión, reconoció errores, prometió enmiendas, pero nunca mencionó nada sobre política petrolera; enmudeció frente a la presencia cada vez mas lesiva de empresas petroleras en el noroeste peruano, las mismas que no respetaron el contenido de los Contratos que suscribieron con el Perú, nada sobre la ejecución del Proyecto Modernización Refinería Talara (PMRT).

Es muy sintomática la interpretación de esta realidad.  No sabemos cómo en los informes de un Gobierno, no exprese su parecer sobre una política fundamental de Estado.  ¿Cómo no se puede mencionar, ni decir nada sobre el sector que ofrece de su actividad el 75% de la energía que aplica y aprovecha el Perú?. ¿Cómo no emitir opinión sobre el desarrollo de una industria que en toda América Latina, los países petroleros, lo reservan para el manejo Estatal; menos el Perú?

Todos los gobiernos que expresan el respeto hacia sus gobernados, comienzan sus acciones desarrollando programas inspirados en la verdad de los acontecimientos.  Pudiera ser que en el criterio de la administración política del Presidente Ollanta, no fueran creyentes de cruzar el desierto con el desarrollo de una política petrolera de recupero de Lotes Petroleros, afianzamiento empresarial de Petroperú, ejecución del PMRT, y bajo sus responsabilidad prefiere que todo siga en manos de un statu-quo que es un menoscabo al Perú.

Pero, lo que no es justo, es no importar que se tire al tacho de la basura la inversión de 50 millones de dólares americanos que ha costado el financiamiento del PMRT.  No es de justicia la insensibilidad que se expresa al  no haber percibido el daño social al país con el proceso de privatización en el noroeste con las transnacionales petroleras a la cabeza.  No es justo, conforme se hace con el pueblo "Fonavista", mantener en una grosera mentira al Pueblo de Talara.  ¿Para quién se está gobernando?