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viernes, 22 de febrero de 2013

P O L Í T I C A

Bolivia exige tierra y mar 
 
 
César LévanoEl Presidente Ollanta Humala afirmó ayer que en La Haya el Perú demanda delimitación marítima y “lo que Bolivia reclama a Chile es el corredor terrestre”. “Una cosa es tierra y otra cosa es mar”, adujo.

Lo que Bolivia exige, en verdad, es tierra y mar, tierra con salida al mar.

Precisamente por eso ha inventado
Chile el sofisma chantajista según el cual si Chile pierde en La Haya no tendría ya validez su propuesta a Bolivia de una salida al mar sin soberanía.

Si la fórmula de Piñera estuviera guiada por la seriedad, no tendría por qué estar atada al fallo de La Haya. Si este fuera adverso a
Chile, el corredor propuesto podría ubicarse más al sur.

Resulta claro, por otra parte, que la iniciativa de Sebastián Piñera, Presidente de
Chile, refleja un temblor anímico: el miedo de perder en la Corte Internacional de La Haya ante la cual se ventila el diferendo con el Perú.

La opción ofrecida a
Bolivia encierra asimismo ligereza e informalidad. Se ha expuesto en una entrevista en el diario La Tercera de Santiago de Chile, que, por muy oficialista que sea, no es una vía diplomática. El ministro de Gobierno de Bolivia, Carlos Romero, aclaró ayer que Piñera no ha hecho ninguna “oferta concreta” a Bolivia. En ese sentido, bien puede verse la propuesta en La Tercera como un subterfugio. Una burla.Chile no ha ofrecido, pues, nada a Bolivia. Su salida publicitaria busca distanciar a Bolivia del Perú. Esa es una maniobra clásica en la historia de la derecha Boliviana –y de la peruana–.

La diplomática peruana Carolina Leciñana Falconí recuerda en su libro La guerra del Pacífico 120 años después que en 1866 “el gobierno
Chileno ofreció a Bolivia ayuda para apoderarse de Tacna y Arica”. Fue cuando gobernaba en Bolivia el general Mariano Melgarejo, quien adjudicó a Chile territorios de Bolivia. Melgarejo, títere de Chile, hubiera sin duda entregado ambos territorios peruanos a ese país.

Por cierto que también en
Bolivia hay elementos disolventes, que buscan distanciar a Bolivia y el Perú. Trama sutil es la idea de crear una república independiente aymara, antigua e insidiosa propuesta de la diplomática Chilena María Teresa Infante, hoy coagente de Chile ante la Corte de La Haya, en el contencioso marítimo con el Perú. La señora Infante, muy cercana a la Marina de su país desde los días de Pinochet, conoce bastante bien la unidad que hay entre tierra y agua.

Cuando era Presidente electo del
Perú, antes de asumir el poder, Ollanta Humala declaró que soñaba con el día en que Bolivia y el Perú sean un solo país. Fui el único columnista peruano que celebró esas palabras. Ahora creo que Humala no está pisando tierra en el problema del mar para Bolivia.

lunes, 4 de febrero de 2013

N A C I O N A L


Civilización o barbarie


Civilización o barbarieAunque los puntos en conflicto son otros, civilización o barbarie son también, dos siglos después, los extremos que se enfrentan en el Perúde nuestro tiempo.


El conflicto tiene su centro de batalla en Lima. Pone frente a frente a una clase política rapaz, abusiva y mediocre de un lado y del otro a la gente común y corriente que desea vivir en una ciudad ordenada, eficaz y segura, en la cual los niños puedan ir a la escuela y sus padres al trabajo sin la amenaza de las bestias del transporte o los gánsteres y reducidores de La Parada.

Susana Villarán es LA PRIMERA persona que, al asumir la alcaldía de la capital del Perú, se ha enfrentado resueltamente a la inseguridad y a la violencia.

Una parte considerable de la ciudad estaba tomada por el hampa. La justicia no llegaba hasta allí. Decenas de cuadras estaban ocupadas por vendedores de repuestos robados. Era normal que si el cliente no encontraba allí la pieza requerida por su automóvil, el “negociante” le pidiera que se regresara por la tarde porque iba hacer el “pedido”.

Ese extenso mercado sin ley se llama La Parada. Para todos llegó a ser algo “normal”, un mal necesario. La acción municipal nunca llegó hasta allí. Pero Susana Villarán sí lo hizo.

En las calles, miles de vehículos hacían carreras y se disputaban la pista para conseguir pasajeros. Por eso, todos los días había heridos o muertos. Contarlos equivale a dar el reporte de la mortandad ocasionada por una guerra.

Hoy esos mafiosos piden la revocatoria de la alcaldesa. Ellos llevan la chaveta. Los organizadores de la campaña electoral contra la alcaldesa son los encargados de llevar el dinero, la mermelada.

Es una pelea en la que Susana hace otra vez de David frente a un Goliat muy poderoso que se ampara en millones de dólares de dudosa procedencia y en una prensa que todos los días alimenta la mentalidad de los más pobres con noticias infames o criminales y traseros en primera plana.

En una comunidad civilizada, los políticos que pierden la elección se abstienen por pudor hasta de hacer declaraciones. En Lima, no. Por un lado, el exalcalde Castañeda parece temer las investigaciones sobre flagrantes delitos cometidos durante su gestión. Está detrás del grupo de “ciudadanos” de turbios antecedentes que empujan la revocatoria.

De otro lado, el expresidente Alan García en concubinaje con el Fujimorismo, se halla también detrás de esta campaña.

En García, se trata de un cálculo político. Tiene decenas de acusaciones contra él que vienen desde su primer gobierno, y hay ciertos crímenes -por los que algún día tendrá que responder- que no prescriben.

Teme que una gestión exitosa de Susana Villarán la lleve hacia la presidencia. Por eso, ha ordenado que el partido aprista -facción García, Aurelio Pastor- preste inmediato apoyo a los revocadores y chaveteros.

Calcula mal. En el caso eventual de que Villarán perdiera estas elecciones, el 40 por ciento que las encuestas le adjudican sería suficiente para ganar las presidenciales. Además, habría reunido con ella a todas las tendencias y personas que quieren ver civilizada la capital.

Una inmensa marcha popular del Campo de Marte hasta la plaza San Martín mostró recientemente un apoyo masivo a la alcaldesa. Eso muestra que los periódicos revocadores también calculan mal.

Un periodista tituló recientemente a la próxima elección: “Esperando a los bárbaros”. De eso se trata. El presente es un dilema entre estado de derecho o derecho de chaveta, entre decencia o corrupción, entre civilización y barbarie. ¡No!

jueves, 24 de enero de 2013

N A C I O N A L

MINISTRO LE PIDE A ANCIANOS QUE SE MUERAN.

Ministro le pide a ancianos que se mueran El ministro de Finanzas, Taro Aso, afirmó que la población de la tercera edad (unas 31 millones de personas), son una carga fiscal por la atención médica que requieren, por lo que les instó a “darse prisa” y morirse pronto.
 
Durante una reunión del Consejo Nacional de seguridad Social, Aso aseguró que “el problema no se resolverá a menos que les dejemos que se den prisa y se mueran”. En este sentido, insistió en que hay que aliviar la carga fiscal por atención médica y dijo que también “es importante no prolongar la vida con tratamientos”.

El comentario causó revuelo de forma inmediata, no solo porque en
Japón el 25% de la población tiene más de 60 años, sino porque Aso es un funcionario que tiene 72 años de edad. A pocas horas de pronunciarse, el ministro trató de aliviar la polémica admitiendo que la frase fue “inadecuada”, pero anotó que “es importante que la gente pueda pasar los últimos días de su vida en paz”.

“Les dije lo que yo personalmente creo, que es importante no prolongar la vida con tratamientos y ser capaz de pasar los últimos días de vida en paz”, recalcó.
 

viernes, 18 de enero de 2013

O P I N I Ó N

AGONÍA DEL ALBA.
 

Agustín Haya de la TorreLa grave enfermedad de Hugo Chávez le ha impedido asumir el mando pero una “interpretación auténtica” le permite continuar en la presidencia de Venezuela desde su lecho en La Habana. Su salud concita la atención internacional, pues se trata del destino de la quinta potencia petrolera del planeta y del curso que seguirá la política que diseñó el convaleciente comandante.
 
En la región se juega la suerte del ALBA, la alianza de las economías más persistentemente primario exportadoras del continente, que Caracas subsidia. Como sabemos, el propio Chávez denomina a su socialismo del siglo XXI como “socialismo petrolero”, en clara alusión al recurso natural que sostiene sus políticas populistas.

Este socialismo “extractivista” no deja de ser una incoherencia, pero responde a una realidad que en esos países permanece inmutable.
Bolivia sigue el mismo esquema primario desde la Colonia igual que Ecuador, reforzado en ambos casos por el descubrimiento de grandes yacimientos de minerales y de Hidrocarburos. Nicaragua continúa tan pobre y rural como en la época prerrevolucionaria. Cuba, el gran referente del grupo, tras medio siglo de régimen de partido único, ha remachado el mismo modo de producción que el primer orden económico mundial, hace tres siglos, diseñó para las islas Caribeñas: cultivar caña de azúcar.

La
Venezuela bolivariana insiste en la misma pauta. La renta petrolera le permite ampliar las políticas asistencialistas y contar con uno de los tres ejércitos más poderosos de la región. Sobre todo es la gran baza para sostener a sus aliados. El gran beneficiado con el petróleo subsidiado ha sido el comunismo cubano, que ha logrado así recuperar el soporte que su asfixiada economía mono productora necesitaba, tras el colapso de la Unión Soviética.

El carácter primario exportador del ALBA, su conservadurismo y su considerable atraso frente al desarrollo de la economía globalizada, hace que su propuesta aparezca como un resabio del pasado. Mientras que los países más dinámicos del área tratan de superar sus carencias y desigualdades asumiendo el reto de la nueva sociedad del conocimiento, los bolivarianos no han podido ofrecer otra cosa más que el pasado colonial, anclados en la explotación de materias primas.

El modelo político es otra apuesta incierta del chavismo. Aunque todos en la coalición provienen del sufragio universal, la tentación de los caudillos de permanecer de por vida en el poder es visible. Paradójicamente en la política están más cerca del militarismo del siglo XIX que de la democracia contemporánea. La sensación del culto al pasado se manifiesta en la identidad del líder de la alianza con los sueños napoleónicos del Libertador.

Un proyecto que depende del caudillo y del petróleo no olerá a azufre sino más bien a viejos textos apolillados. Quizás sean los últimos rezagos de un tipo de militarismo que debería dar paso definitivo al gobierno de las leyes. Así como Santander, cuando enterró la espada del soldado para crear instituciones
republicanas al suceder a Bolívar.
 
 
 
 
 
¿Y después de Campodónico, qué?
 
 
Carlos Monge SalgadoHumberto Campodónico y dos miembros del Directorio de PetroPerú renunciaron y fueron prontamente reemplazados. En reciente entrevista periodística, el ministro Merino declaró que la gestión de Campodónico ha sido buena y que todo lo hecho se continuará, pero la verdad de las cosas es que el izquierdista Campodónico no era del agrado de la dupla neoliberal Merino-Castilla.
 
En realidad, tanto la modernización de la Refinería de Talara y el retorno de PetroPerú a la extracción de petróleo en el Lote 64 dejado por Talismán o en el Lote 1 A-B o 169 pronto a ser licitado, no son del agrado de quienes siguen aferrados a la idea de que toda actividad empresarial del Estado es mala, y punto. Y sobre las idas y vueltas del gobierno en relación al gas de Camisea, Campodónico había dicho más de una vez que PetroPerú recibía encargos, pero no decidía, un “no me mires compadre” que seguramente no gustaba al ministro responsable de esos vaivenes.

¿Qué se viene ahora?

Respecto de Talara, el diseño está hecho y el asunto ahora es sacarlo adelante, lo que supone definir exactamente cómo y con quién contratará para ejecutar los 3,450 millones de dólares que cuesta. Campodónico y su directorio eran garantía de esos recursos que se gestionarían de manera honesta. Habrá que estar atentos a ver cómo se comporta el nuevo directorio.

Respecto de los lotes 64 y 1 A-B ó 169, habrá que ver si efectivamente se sigue adelante con el retorno de Petro
Perú a la producción, con qué alcances y dinamismo. Y, en relación con este mismo tema, habría que preguntarse qué piensa el ministro y el nuevo directorio respecto de que PetroPerú se interese por todos o parte de los activos de Repsol en el Perú (Refinería Pampilla y red de distribución) que la empresa española se alista a vender.

Finalmente, como se sabe, el gobierno ha venido dando marchas y contramarchas respecto de qué hacer con el Gas de
Camisea. Apostó primero por el Proyecto Kuntur o Gasoducto del Sur con Odebrecht y proyectos petroquímicos en el sur. El 28 de julio pasado anunció un nuevo enfoque basado en potenciar el ducto actual en manos del Consorcio Camisea liquidando en efecto el Gasoducto y la posibilidad de la petroquímica en el Sur. Pero en diciembre del año pasado volvió a lanzar la idea del Gasoducto del Sur, pero ahora más hablando también de alimentar proyectos termoeléctricos.

¿Por qué surge ahora el tema de las termoeléctricas? Una respuesta posible es la minería. Como se sabe, en el
Perú hay una cartera de inversiones de más de 50,000 millones de dólares, de los que casi el 40% se ubica en el sur. Y así como necesitan agua, necesitan energía. Y en Chile hay una cartera de proyectos de 110,000 millones de dólares, de los que se piensa ejecutar unos 67,000 millones entre ahora y el 2020. Pero no tienen energía, y podrían estar interesados en la que Perú pueda generar. ¿Es esa la idea ahora?
 

lunes, 14 de enero de 2013

N A C I O N A L

CAMPODÓNICO DEJA PETROPERU
 
Raúl WienerSe veía venir. No sólo por los rumores que llegaban de distintos lados, sino sobre todo por la cada vez más evidente discrepancia entre los planes de desarrollo del sector petrolero y de hidrocarburos de Petroperú y la política errática, tramposa y entreguista a cargo del ministro Jorge Merino Tafur, que en un solo año tergiversó el concepto de recuperación de las reservas embargadas de gas natural del lote 88, que siguen igual que antes; destrozó el proyecto del gasoducto andino y la petroquímica del sur; salvó al consorcio de Camisea de su obligación de devolver las regalías dejadas de cobrar por el desvío de barcos en alta mar hacia destinos no declarados para obtener mejores precios; demoró la aplicación de alternativas para que Petroperú reingresara a la explotación directa de hidrocarburos del subsuelo; vaciló frente a la modernización de la refinería de Talara y se lavó las manos ante la propuesta de venta de La Pampilla.
 
La ruta para la recuperación de la soberanía energética que era la bandera clave de la campaña nacionalista siguió abierta después de todos los virajes iniciales del gobierno, pero se cayó porque los puestos de decisión política fueron siendo tomados por una capa de funcionarios que ya estaban en el Estado cuando se entregaron las riquezas del país a través de la privatización. Increíblemente Humala convocaba a recuperar el gas y colocaba en el viceministerio de Energía, al tecnócrata que hizo los contratos por los cuales el Perú no puede disponer libremente de sus riquezas. Ese hombre es además ahora el responsable de los nuevos contratos que se suscriben a través de Perupetro y nada de eso hubiera ocurrido si el presidente decía no y si frenaba a su ministro Merino, cuyo mérito aparente es haberle conseguido un pequeño fondo de subsidio para un GLP de pobres que nada tiene que ver con la promesa original de obligar a Camisea a sincerar sus precios al público para obtener un gas más barato para todos.
 


La técnica para sacar a Humberto Campodónico de la presidencia de Petroperú ha seguido una ruta que parece ya una marca de este gobierno: primero es la coexistencia, luego la acumulación de discrepancias, el teléfono cortado y el pedido de renuncia. Luego, como está ocurriendo, el nombramiento de un presidente de reemplazo escogido de entre los funcionarios de línea que seguramente hará que la transición sea menos evidente hasta lograr poner a quién realmente exprese lo que se espera para esta importante empresa. Recuérdese que en Perupetro hubo dos presidentas que no duraron demasiado desde la salida de Ochoa hasta la entronización del señor Ortigas. Así que si de paciencia se trata, los neoliberales como Merino han demostrado que van conquistando posiciones poco a poco. El problema es Humala y el riesgo que una empresa emblemática como Petroperú termine controlada por agentes de las transnacionales del sector. Y eso en nombre del nacionalismo.

martes, 20 de noviembre de 2012

N A C I O N A L

 
Villarán: Dos años en que Lima tenga tres alcaldes no le harán bien al país
 

Susana Villarán sobre encuestasAsimismo, restó importancia a las encuestas que arrojan un 63.2% a favor de su revocatoria y señaló estar atenta a los sondeos que respaldan mayoritariamente el ordenamiento comercial y del transporte en la capital.
 
El alcaldesa de Lima, Susana Villarán, aseguró hoy lunes que no le haría bien al Perú y ni a la capital el tener tres alcaldes en dos años en referencia a un posible resultado de la revocatoria de autoridades en la Municipalidad Metropolitana de Lima.
 
"Dos años en que Lima tenga tres alcaldes no le hacen bien ni a Lima ni al país, Lima sigue siendo la locomotora del crecimiento económico de nuestro país", indicó.
 
Asimismo, la burgomaestre precisó que hará un "inmenso esfuerzo" de comunicación y de información para divulgar las obras de su gestión.
 
"Hay un porcentaje, que no voy a desconocer, que votarían por la revocatoria sobre todo en sectores más humildes de la ciudad donde ha llegado menos información sobre nuestras obras", manifestó.
 
 

El crimen y la amnesia

Eduardo González ViañaDurante su campaña en España, los romanos lo identificaron con el río Lima. Por ello, en plena guerra, los soldados se negaron a cruzarlo. Por fortuna y para hacer frente al terror de sus subordinados, el centurión Décimo Junio Bruto pasó a nado hasta la otra orilla, y desde allí comenzó a llamar a los soldados, uno a uno, por sus nombres.

Dos acontecimientos políticos podrían hacernos suponer que los
peruanos ya hemos perdido la memoria, y nada hay que pueda librarnos de la incurable amnesia.

Ellos son: primero, la noticia de que la Comisión de Gracias Presidenciales del Ministerio de Justicia ha admitido a trámite la solución de indulto presentada por los hijos de Alberto
Fujimori a favor del ex dictador. En mérito de su próxima liberación, ya han aparecido en Lima carteles con el rostro del reo y la consigna “Fujimori, presidente 2016”.

La otra manifestación de amnesia son los ajetreos gubernamentales y legislativos para aprobar una llamada “Ley del Negacionismo”. En redundancia con la norma que prohíbe la apología del terrorismo, esta ley está destinada supuestamente a censurar y condenar cualquier expresión oral o escrita que justifique las acciones de los subversivos.

La ley del negacionismo que se cocina ahora no se limita a repetir con demasía la anterior disposición
Fujimorista. La enriquece. Ahora también será penado “menospreciar, hostilizar u ofender gravemente a un colectivo social.” Esos supuestos subjetivos servirán para impedir cualquier alusión a las decenas de miles de víctimas que sufrieron tortura o muerte por parte de los agentes del estado sin estar involucradas en absoluto con el accionar subversivo.

La ley del negacionismo servirá para justificar un “gobierno duro y fuerte.” Vale decir, para organizar legalmente la censura.

Las obras de César Vallejo, Ciro Alegría, José María Arguedas, Alejandro Romualdo e incluso las de nuestro premio Nobel Mario Vargas Llosa podrían ser “cuidadosamente analizadas” para mutilar o impedir la de edición de todo aquello que “ofenda gravemente a un colectivo social.”

El periodista tendrá que temer la reacción del censor que lee por detrás de sus hombros, o del sargento que estudiará con lupa las posibles ofensas.

Los dos acontecimientos políticos, la excarcelación de
Fujimori y la ley del Negacionismo parten de un supuesto: que nos hemos olvidado por completo de la sangre vertida en los Andes en una espantosa y étnica guerra sucia cuyas víctimas fueron principalmente quienes no podían defenderse, los ancianos, las mujeres, los hombres y los niños de las aldeas serranas.

Como lo dijo el fiscal Avelino Guillén: “ De forma paralela y simultánea, existía una estrategia clandestina, que era una guerra sucia, que consistía en la eliminación extrajudicial de presuntos subversivos. Los ejecutores de esa guerra sucia, todos, han reconocido que ellos eran un grupo de aniquilamiento de ejecución. Ellos ubicaban, capturaban y eliminaban. Ellos nunca tuvieron un solo detenido.”

Son las víctimas innombrables. Nosotros debemos ponerles rostro. Me apresuro a citar al poeta español Rafael Alberti, antes de que su lectura quede prohibida en el
Perú: “Si los condenas a muerte. Si los matas, ellos serán los seis clavos de tu caja. Mueran o no tú estás ya muerto, muerto ya, en la tapa de tu caja hay seis clavos”.

Cuando se pierde la
memoria se pierde el futuro. No al encarcelamiento. No al negacionismo. No crucemos el río del olvido.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

 
Sorpresivo giro: Humala ratifica a Lynch y apuesta por UNASUR
 

Carlos MongeComo se sabe, Lynch recibió en enero pasado a dirigentes del Movadef y dio trámite a una carta de estos al gobierno peruano. Conocido este hecho en el Perú, los dirigentes políticos y medios de comunicación de la derecha desataron una fuertísima campaña contra Lynch, acusándolo de ser desde “blando” hasta “cómplice” con el senderismo que Movadef representa, dada su filiación izquierdista. Y se daba por descontado que el Canciller Roncagliolo y el Presidente Humala aceptarían la renuncia.

Explicando su sorpresivo giro, el Presidente Humala dijo que “es verdad que fue un error recibirlos. Yo les hubiese tirado la puerta en la cara por terroristas asesinos. Pero ese no es el tema de fondo.”

Explayándose, Humala señaló que “el tema de fondo es la estrategia de integración regional de nuestro país en tiempos de
crisis global. Hasta ahora la derecha me ha presionado para privilegiar la Alianza del Pacífico con Chile, Colombia y México, los países conservadores de la región. Demás está decir que la presión de la diplomacia norteamericana en esa dirección es también muy fuerte. Pero la verdad es que mientras nuestras relaciones comerciales con China y Europa se basan en la exportación de materias primas sin valor agregado, nuestras relaciones con Estados Unidos y especialmente con América Latina, se basan en exportaciones de manufacturas con valor agregado”.

Y añadió que “en las actuales circunstancias de recesión en EEUU y Europa y de menor crecimiento de China, lo que menos conviene estratégicamente al
Perú es seguir apostando por exportar materia prima sin valor agregado a economías en crisis. Esa fue la estrategia de Fujimori, Toledo y García, pero ya se agotó. Lo que nos conviene es apostar más fuerte por La Comunidad Andina de Naciones y la UNASUR, a donde podemos exportar manufacturas con valor agregado, generando más empleos e ingresos en el Perú. Lynch entiende y representa esa estrategia y por eso hemos decidido no aceptar su renuncia y más bien ratificarlo en el cargo”.

El Canciller Roncagliolo agregó que “lo que está en juego es una estrategia más amplia de construcción de un mundo multipolar, y no el mundo unipolar que
Estados Unidos pretende construir bajo su hegemonía”. Añadió que, “desde la UNASUR podemos hacer fuerza para fortalecer y al mismo tiempo democratizar el Sistema de Naciones Unidas, en especial el Consejo de seguridad. Y también hacer que todos los países del mundo, incluyendo los EEUU, se hagan parte de la Corte Penal Internacional”.

Se espera una dura protesta de la derecha y hasta hay rumores de renuncia de, al menos, los ministros Castilla y Silva. Seguiremos informando.

Y me desperté pensando que tener una política exterior regional y global propia, independiente de las embajadas y los poderes fácticos, es parte de la tarea pendiente de la izquierda en el
Perú.

 
 
¿Qué hacemos con el Movadef?
 

Raúl WienerEl primer ministro Jiménez acaba de anunciar la más reciente medida antiterrorista del gobierno: ninguna embajada y ningún organismo del Estado recibirá a los subversivos que no han renegado del pensamiento Gonzalo.
Esta determinación refuerza otras iniciativas como la de expulsar del magisterio a los profesores con antecedentes de violencia, la ley del negacionismo (que prohíbe negar que lo que hubo en el Perú fue terrorismo) y otras decisiones que aparentemente estarán dirigidas a los que salen en libertad después de haber cumplido su carcelería.

En diversas partes del mundo deben estar sorprendidos por esta extraña costumbre de los terroristas
peruanos, de querer ser recibidos por autoridades estatales, o de buscar ganarse la vida trabajando legalmente o finalmente convertir sus opiniones en amenazas para el orden legal. No es el tipo de problemas que provocan Al Qaeda, las FARC y para el caso el propio Sendero Luminoso de hace veinte años o su remanente selvático dirigido por los hermanos Quispe Palomino.

En general, el llamado terrorismo funciona en la clandestinidad y la ilegalidad, no disputa en ideas y menos le reconoce autoridad al Estado contra el que ha levantado las armas.

El punto es que en el
Perú estamos metidos en una bárbara e intencionada confusión y no queremos salir de ella. Como todos los intentos de eliminar el foco del Vraem han fracasado y el poder no ha podido mostrar ningún resultado después de la caída de Artemio, las decisiones que se le ocurren al Ejecutivo se dirigen sistemáticamente a lo que tiene más a mano que es el brazo de la subversión que renunció a las armas y busca entrar al sistema político. Todos los gestos de “antiterrorismo” y las denuncias sobre “debilidad” ante los enemigos se refieren a los terroristas que ya no hacen terror.

La derecha tiene acorralado al gobierno con sus
denuncias, a cada cual más histérica, sobre los movimientos del Movadef, como si la consumación de los planes subversivos fuese lograr algún tipo de atención de los representantes del poder.

Con esto le amarraron las manos a la ministra Salas para resolver la huelga magisterial de varias regiones, con grave perjuicio para los estudiantes y para muchísimos profesores que no tenían por qué compartir la ideología de sus dirigentes. Lo mismo puede ocurrir más adelante en otros conflictos en los que se denuncie la presencia de elementos del neosenderismo.

Y es que el problema es querer negar lo real. Cuando se lanza la pregunta ¿y qué hacemos con el Movadef?, lo tonto es querer resolver el asunto con más y más prohibiciones de existencia.

¿Adónde puede llevar todo eso? A que la organización crezca por efecto de la persecución y la evidencia de que todos los partidos se mueren de miedo frente a ellos, y entonces la preocupación va a ser cada vez mayor.

Combatir un senderismo con pretensiones legales -que se aferra a la idea de que su líder es su guía y generador de teoría con cada una de sus decisiones (a eso es lo que llaman “pensamiento Gonzalo”)-, tratando de escapar de él, comprueba que nada se ha aprendido de la historia reciente, salvo a hacer
denuncias escandalosas.

Es casi como decir que en el terreno electoral, educativo o intelectual, no tenemos cómo derrotar a los maoístas que tratan de ganar terreno, y solo queda gritar: cierren las puertas, prohíbanles hablar, trabajar, recoger firmas y entregar cartas a los embajadores. Solo así nos salvaremos

miércoles, 8 de agosto de 2012

N A C I O N A L


Boras versus salvajes


El incidente producido por periodistas Chilenos en torno a un programa de entretenimiento en un hotel cercano a Iquitos ha exhibido no solo la ignorancia de esos comunicadores, sino también una carga de prejuicios.
El insulto contra los bora fue más allá de llamarlos ignorantes y piojosos. En la “indulgencia” exhibida se trasunta el desprecio por los pueblos nativos. “Habitantes de Pelotillehue”, los llamó uno de los periodistas.

Es esa una palabra que se emplea, en tono satírico, en la revista Condorito para designar a indígenas de
Chile. Es una denominación ligera, no insultante. Pero en la prosa del hombre de prensa adquiere otro nivel semántico: implica desprecio.

Por si no lo sabe el escribidor
Chileno, los selvícolas de la Amazonía son en su mayoría seres civilizados. Hay más de uno con estudios universitarios, incluso en Estados Unidos o Francia. Pudiera ser que los bora contratados para la filmación hablen mejor español que sus denostadores. No me sorprendería que alguno de ellos pudiera dialogar en inglés. Por algo su trabajo se desarrolla en trato con turistas.

Los nativos amazónicos tienen una cultura distinta a la occidental; pero valiosa y digna. Ya hace mucho que la sociología señaló que hay culturas diferentes; no superiores e inferiores.

No se han enterado estos
Chilenos incultos que los pobladores nativos de la selva respetan los árboles, cuidan el agua, preservan la tierra y los suelos.

El diario argentino La Nación publicó el 21 de julio un editorial titulado “Sojización de nuestra agricultura”. El texto tenía este subtítulo: “El exceso de soja en nuestra matriz granaria atenta contra la conservación del suelo, por lo que se impone la rotación de cultivos”.

Los argentinos hubieran podido consultar con los boras sobre cómo, con qué sabiduría practican la rotación de cultivos.

Hace veinte años, un peruano que había vivido 30 años en
Chile me dijo que una idea muy extendida en ese país es que en la frontera con el Perú termina la civilización. Más allá, es decir, en el Perú, reina la barbarie.

La torpeza reciente refleja la continuidad de ese prejuicio. Parece que muchos
Chilenos olvidan el salvajismo con que militares Chilenos masacraron en 1907 en Iquique a miles de obreros peruanos, Bolivianos y Chilenos en huelga por aumento. ¿Y qué dirán del ladrón y sanguinario Augusto Pinochet?

El embajador de
Chile en el Perú, Fabio Vio Ugarte, ha pedido disculpas en tono menor. “Nosotros”, ha asegurado, “tenemos un profundo respeto por los pueblos originarios del Perú y especialmente una admiración por la etnia bora”.

Sin faltarle al respeto del diplomático, no parece, a la luz de lo ocurrido, que todos los
Chilenos compartan su criterio.

Hay muchos
Chilenos, sobre todo los progresistas, que respetan a nuestro pueblo. El Pablo Neruda del Canto General lo demuestra.