Mostrando las entradas con la etiqueta Alfonso Baella Herrera. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Alfonso Baella Herrera. Mostrar todas las entradas

jueves, 28 de noviembre de 2013

  UNA PUERTA FALSA PARA LA REELECCIÓN CONYUGAL.

 
UNA PUERTA FALSA PARA LA REELECCIÓN CONYUGAL“Las instituciones son las reglas de juego y yo soy respetuosa de todas las reglas de juego con las que estamos en un sistema democrático, por lo tanto estoy negando la posibilidad de postular en el 2016”. Con estas palabras, el 7 de Julio de este año, Nadine Heredia, pasó esta página que tanta distorsión -y justificada preocupación y rechazo- causó casi desde el inicio de este gobierno. Todos los ciudadanos saludamos la declaración y el propio presidente confirmó, dos días después, la desactivación de este proyecto familiar. No debe haber sido fácil y tiene que haber generado frustración y dolor. A muchos se les congeló la sonrisa cuando ya se les hacía agua la boca de sólo pensar en repetir el plato del 2016 al 2021.
 
Sin embargo han aparecido dos iniciativas, inofensivas sólo en apariencia, que le pondrían a la pareja presidencial la reelección en bandeja. Seguramente sin querer, o queriendo ganarse indulgencias o favores palaciegos, la Comisión de Educación del Congreso viene empujando, con sorprendente velocidad y entusiasmo, dos leyes cuyo objetivo termina siendo el mismo: facilitar la reelección conyugal.
 
Por un lado el Proyecto de Ley Universitaria crea, en reemplazo de la Asamblea Nacional de Rectores, ANR, una denominada “Superintendencia” que no sólo tiene facultades súper poderosas -inclusive inconstitucionales que condenan la inversión y el desarrollo universitario- sino que adscribe las universidades al ministerio de educación; es decir, al poder político.
 
¿Qué tiene que ver esto con la reelección conyugal? Muy simple, la ANR, tiene dentro de sus atribuciones nombrar dos miembros del Concejo Nacional de la Magistratura y dos del Jurado Nacional de Elecciones. Está en los artículos 155 y 179 de nuestra Constitución. Si en lugar de la ANR queda la “Superindentencia”, manejada absolutamente por el gobierno, entonces este podrá nombrar a quienes “interpreten” a su favor cualquier “iniciativa” para permitir NADINE 2016. ¿Paranoia? bueno, veamos algo más. Esta misma Comisión de Educación para asegurar las cosas, y previendo que su Proyecto de Ley Universitaria podría no pasar, decidió asegurarse y para eso añadió, aunque parezca increíble, la misma figura de la “Superintendencia” en una disposición final en el Proyecto de Ley de Organización del Ministerio de Educación. En otras palabras: o se impone la “Superintendencia” por la ley universitaria, o se impone por la ley de educación. Una de ellas o ambas podrían aprobarse antes de fin de año.
 
Sería bueno que los congresistas del oficialismo, que manejan esta comisión, abran el debate al público. También sería útil, para no pensar mal, que publiquen en la web del congreso “todas” las actas de las sesiones. Esa información, junto con los videos de las mismas, nos pertenece a los ciudadanos. La última acta publicada es una “Extraordinaria” del 11 de Junio…después, no hay nada.
 
En una coyuntura donde las autoridades tienen tan poca credibilidad y los poderes ocultos nos rondan, nada mejor que ser transparentes. La educación es un tema prioritario para continuar en el camino del desarrollo y nada sería peor que bajo su bandera se esconda una puerta falsa para una reelección ilegal pero sobre todo, inmoral.
 
EL CIRCO DE LA INVESTIGACIÓN.
 
 
Ayer la primera dama, Nadine Heredia, hizo una declaración insólita: “Si queremos de verdad llegar a esclarecer los hechos debemos volver a la raíz y al año en que comenzó a tejer su red de contactos y su relación con estas mafias. Si queremos llegar a la verdad tenemos que remitirnos a los años 90 (…) si nos centramos en un hecho de unos meses no se va a esclarecer nada”.
 
De esta manera, lo que hace el gobierno, en la palabra de su principal vocera política, es decirnos a todos los peruanos que se va a dilatar, se va a distraer y se va a confundir lo más posible todo lo relacionado a Oscar López Meneses. Estamos notificados que no sabremos, por lo menos en este gobierno y de mano de este devaluado congreso, ni qué cuidaban ni a quién. Lo evidente: el gobierno tiene miedo que esa investigación llegue realmente a la verdad.
 
Hace 40 años, un vigilante encontró, un pedazo de cinta adhesiva sobre la cerradura de una puerta en un complejo de oficinas llamado Watergate, en Washington y llamó a la policía, que localizó a un par de intrusos que no querían llevarse nada, sino dejar algo: micrófonos. Varios meses después y luego de una profunda investigación llevada adelante por dos periodistas Bob Woodward y Carl Bernstein, de The Washington Post, el pueblo norteamericano supo de una red de espionaje cuyo origen estaba en el hombre más poderosos del mundo y que apuntaba a escuchar ilegalmente a la oposición política. El presidente de Estados Unidos, Richard Nixon, tuvo que renunciar. Bob Woodward dijo luego: “Los presidentes pueden hacer grandes cosas. (…) Nixon se lo perdió, no entendió la función”.
 
Hoy, vemos a un gobierno fabricando cortinas de humo, tramando psicosociales, intentando distraer a la opinión pública como si todos fuéramos unos tarados. Cree que nadie se da cuenta de lo que está haciendo. Por eso, la idea de extender la investigación a un período de 23 años es simplemente una burla. Si va a formarse una comisión con esos parámetros que no se haga nada.
 
Faltan un poco más de dos años para que termine este gobierno. Si no es ahora, será después, pero la verdad saldrá a la luz. César Villanueva tiene no sólo las condiciones sino la oportunidad histórica de sacar el país de esta oscura situación. Ojalá no la desperdicie y no permita que se haga un circo con esta investigación.

lunes, 19 de agosto de 2013

SEMÁFORO ELECTRÓNICO

NECESITAMOS ESTADISTAS EN EL GOBIERNO Y EN LA OPOSICIÓN.

 
Parecía no ser cierto lo que escuchábamos y mucho menos que era en el Perú. El martes pasado el presidente Ollanta Humala –el mismo que en mayo recibía aplausos mientras explicaba en el World Economic Forum, en Lima, el “milagro económico peruano”– declaró a los medios que la crisis había llegado al Perú. El ministro de Economía, Miguel Castilla, tratando de suavizar el mensaje señaló que la época de las vacas no gordas ya estaba aquí. El primer ministro, Juan Jiménez, convocó, a nombre del Gobierno, a los partidos políticos para acordar una agenda común frente a la coyuntura adversa. Toledo, García, Keiko y algunos más criticaron al Gobierno.
Así las cosas y contrastando la realidad hay que tomar decisiones. Muy al margen de si estuvo bien o mal lo dicho, a estas alturas del partido, hay que reconocer que el presidente es quien es y no vamos a cambiarlo. Machacarlo no va a convertir a Humala en otra cosa. Entonces hay que mirar esta circunstancia como una oportunidad buscando en nuestra reciente historia alguna inspiración.
 
El “milagro peruano” no deja de serlo ni tampoco va a sucumbir porque alguien lo dice ni tampoco porque baja la recaudación por el menor precio de nuestros minerales. No vamos a dejar de crecer porque el “factor externo” nos va a sacar del “track” en el que estamos. Seamos ecuánimes. El crecimiento actual es fundamentalmente producto del esfuerzo, optimismo y trabajo de nosotros mismos. Nadie, y menos el Estado, nos regaló nada. Eso lo saben, mejor que nadie, los capitalistas populares del Perú emergente. Es el Perú rural que, como dice Richard Webb, está más que nunca conectado al Perú urbano y a la globalización vía celular. Por eso, si hay algo verdaderamente milagroso, es que hemos crecido y seguimos haciéndolo, mucha veces, a pesar del Estado. Avanzamos arrastrando muchas cosas mediocres o malas pero vamos adelante en la dirección correcta.
 
Quizá, por esto, sea el momento de pedirle al Gobierno que verdaderamente inyecte optimismo, promueva el diálogo y convoque a todos. No sólo requerimos la inversión de las grandes empresas o la activación de los grandes proyectos paralizados; es indispensable el golpe de ánimo a los millones de empresarios populares. Finalmente este nuevo Perú, el del milagro, está hecho por ellos y por la nueva y creciente clase media y sus enormes expectativas. No hay que repetir que llegó la crisis, hay que decir que juntos sí podemos vencerla como antes lo hicimos. Es el momento de la suma, del aporte, del compromiso pero también de poner el reto por delante. Las batallas de la hiperinflación y del terrorismo las ganamos; y por lo tanto una crisis mundial –que tampoco es tan grave porque China se recupera, Europa comienza a estabilizarse y Estados Unidos crece– no va a poder más que nuestro coraje, talento y optimismo. Hemos sido, los peruanos, capaces de hacer cosas buenas y sorprendentes en mucho peores condiciones. Lo hemos demostrado.
 
Ahora bien, si esto puede llevarlo adelante el actual equipo político del gobierno, con Jiménez Mayor a la cabeza, es un tema por discutir. Hay, sin duda, que dar un golpe de timón. Pero no es la hora de los hombres sino de las ideas. Bien harían algunos en ponerse de costado, en todos los bandos, porque además si de esta crisis alguien pretende calculadamente salir ganador puede terminar por la pata de los caballos. No hay que condicionar el diálogo a las personas sino al objetivo que debe ser: seguir creciendo. Necesitamos, ahora sí, estadistas en el gobierno pero también en la oposición.

jueves, 1 de agosto de 2013

EL PASADO ES EL PRÓLOGO
 

Cada 28 de julio los peruanos, en cualquier lugar del mundo, hacemos una evaluación de las cosas. La fiesta de la patria sensibiliza el espíritu, agudiza los sentidos y promueve la reflexión. En política es el momento de hacer un balance sobre las oportunidades que tenemos de mejorar.
 
El mensaje presidencial de Fiestas Patrias es el plato central de muchos hogares. Se comparte a veces un almuerzo, un brindis, una conversación o simplemente el anhelo que las cosas mejoren o no empeoren. Las familias se reúnen para escuchar por televisión, radio y, ahora, por internet, lo que dirá el jefe de Estado. Los gobernantes suelen escoger esta fecha para hacer importantes anuncios.

 Muchos 28 de julio han servido para marcar un antes y un después, para hacer un cambio de rumbo o un giro en la política nacional
 
¿Qué debemos esperar hoy?
Seguro, el presidente Ollanta Humala hará un recuento de lo hecho en sus dos primeros años. Es muy probable que muestre cifras junto a un lista de obras y proyectos. Sin embargo hacer sólo eso sería perder una oportunidad. La coyuntura reclama hoy más que un contador o un administrador; un líder, o en el peor de los casos un guía con un derrotero claro. El mensaje más importante de hoy no será el de los números –por más becarios, pobres extremos asistidos o nuevos incluidos tenga– sino el de la confianza.
 
Ollanta Humala debe concluir su mensaje dejando establecido que es un hombre en el que, a pesar de todo, se puede confiar. No hay otra piedra angular. Los guarismos no serán lo fundamental, aquí lo que se necesita es un golpe de confianza, de seguridad y de optimismo.

 No hay más.
 
“What is past is prologue” reza a los pies de un imponente edificio de granito en el edificio de los Archivos de la Nación en Washington DC. Es una frase de William Shakespeare que quiere decir “El pasado es el prólogo”. Implica la importancia de la historia de una nación para predecir su futuro. Reflexionemos sobre nuestro pasado reciente. Las últimas tres décadas nos permitieron cambiar las cosas y comenzar a escribir una historia de éxito basada en la libertad y la iniciativa de cada peruano. Ojalá lo entienda hoy el Presidente y todos lo alentemos a perseverar en ese camino. ¡Feliz 28!  

miércoles, 3 de abril de 2013

O P I N I Ó N

Trascender o pasar al olvido

Stefan Zweig llamó "momentos estelares de la humanidad" a ciertos episodios en que el destino se empecina, se encapricha y se detiene en hombres que no entienden ni el lugar ni la oportunidad que la historia les da.

A uno de esos momentos le llamó "El minuto universal de Waterloo" donde Napoleón se enfrentó a Wellington por la supremacía de Europa. El emperador envió al Mariscal Grouchy y toda la caballería francesa en busca de la tercera parte del ejército prusiano que dirigía Blücher. Si Grouchy lograba interceptar al alemán Napoleón podría derrotar al inglés. Pero el destino jugó en contra. Grouchy jamás encontró a los alemanes; peor aún, Grouchy no regresó a pesar del sonido de los cañones que le sugerían desobedecer y volver para ayudar al Emperador francés. Grouchy frente a todos sus comandantes que le pedían regresar no atinó, no decidió y no actuó. Las dudas lo consumieron y nadie lo recuerda, nadie lo venera y más bien lo desprecian. Tuvo todo en sus manos para cambiar el rumbo de la historia universal pero el destino lo aplastó y lo hundió para siempre.

Este episodio, ocurrido hace casi 200 años, describe lo que en muchos casos ha ocurrido y sigue ocurriendo. El destino parece que, por momentos, se burla de quienes creen tener poder porque los obliga a ser lo que no son, los presiona para que decidan lo que no pueden o los empuja a portarse a una altura para la que no tienen talla. Indultar a un presidente encarcelado y enfermo de cáncer se ha vuelto un tema del que se huye o teme. Se prefiere el silencio o el viaje oportuno para escapar de la realidad. Todo es bueno para seguir alargando una decisión impostergable. Se esconde detrás de una ministra, de un informe, de una comisión o detrás de lo que sea pero se prefiere todo ello a resolver y decidir. ¿Por qué?

¿Por qué quien ha sido elegido para tomar decisiones no lo hace? ¿Por qué quien tiene el don de mando no quiere mandar?¿Por qué cada vez más peruanos pensamos que a nuestro presidente el poder le quema en las manos? El reloj de la historia no tiene más tiempo. Ollanta Humala tiene que decidir qué hacer con el ex presidente moribundo. No puede seguir la política del avestruz porque para eso no se le eligió. No caben más pretextos. Tiene que indultarlo o dejarlo morir en la cárcel pero no puede seguir poniéndose de perfil.

Luis Bedoya Reyes, en 1985, dijo algo que siempre recuerdo en los momentos importantes. El Tucán pontificó: "El político tiene que enfrentarse a la soledad del poder. Si no tiene capacidad para tomar decisiones no va a trascender". Nunca he olvidado esa frase y hoy, recordando el genio de Zweig y la personalidad de Bedoya Reyes, siento que quien nos gobierna no sabe tomar decisiones o siente vértigo político.

De Grouchy –aunque salió vivo de Waterloo con toda su caballería- nadie se acuerda. El olvido es, sin duda, el destino más triste de un político. Ni el pueblo ni la historia se acuerdan de quien no toma decisiones.

miércoles, 6 de febrero de 2013

P O L Í T I C A

Villarán no es Humala 
 
Heráclito decía “uno no se puede bañar dos veces en el río con la misma agua”. En la misma línea del pensadorgriego podemos afirmar que no hay dos campañas políticas iguales. Cada una tiene su característica, su momento, su proceso y por cierto, su candidato. Extrapolar una estrategia exitosa o intentar aplicar lo que funcionó con un candidato, en otro candidato, es riesgoso.
 
 
La campaña presidencial pasada evidenció que para ganar una elección no sólo se requiere dinero sino, y sobre todo, ideas políticas y disciplina en la ejecución de una estrategia.
 
Escuché el relato de Vladimir Garreta, socio de Luis Favre, sobre la campaña que dirigió su agencia y que ayudó a ganar a Ollanta Humala en el 2011. Señaló como las claves del éxito la humildad y la disciplina del candidato. Humildad, porque Humala entendió que tenía que cambiar para ganar; cosa que hizo. Y disciplina, porque como militar cumplió las órdenes sin dudas ni murmuraciones. El resultado, está en palacio.
 
Era obvio que ante tan espectacular resultado Garreta- Favre seguirían por aquí un buen tiempo. Sin embargo el mito sobre la infalibilidad que a veces se crea en torno a quienes están alrededor de una campaña política exitosa puede llevar a imaginar que son los asesores quienes hacen ganar a los candidatos y no estos últimos los que son votados por los electores.
 
Pero nuestra coyuntura revocadora marca un escenario bien distinto. 1. No es una elección, y por lo tanto no hay oponentes. Por eso la dicotomía planteada de buenos contra malos, a estas alturas, es evidente que sólo empeoró las cosas para el NO. 2. La humildad no está en el ADN de Villarán. La palabra perdón, error, equivocación o disculpa no está en el vocabulario ni en sus gestos. 3. La disciplina sin una idea clara es como un auto sin combustible El NO ha sido incapaz de fijar una idea clara, un derrotero creíble y menos levantar algún sentimiento popular.
 
Por último, la aparición de paneles, de la fastuosidad que hemos visto, con un mensaje tan pero tan elaborado, sólo hace pensar que - en el mejor de los casos - servirán para que el segmento A no se termine de alejar del NO. Es curioso que las piezas publicitarias para que no se revoque a la alcaldesa no tenga ni su foto ni su nombre. ¿Será tan negativa su imagen?. Muchos han visto esos paneles como una afrenta y podrían estar sirviendo para cristalizar el voto del C, D y E a favor del Sí.
 
Sin embargo lo mejor parece estar por venir. La alcaldesa ha revelado que ya llegan los spots y la campaña por televisión del NO. En fin, a estas alturas está claro que Villarán no es Humala y que Garreta-Favre no son magos ni hacen milagros. Y que Susana no tiene a Nadine.

jueves, 6 de diciembre de 2012

O P I N I Ó N

La Haya como cortina de humo
 
 
Lo que viene ocurriendo con la participación de la delegación peruana ante el Tribunal Internacional de La Haya mantiene a casi la totalidad de los medios en una atención exclusiva y, lamentablemente, excluyente de otros temas de enorme importancia. Parece que hemos condicionado el presente y hasta el futuro de todos los peruanos al referido fallo. Da la impresión, si uno ve la televisión, escucha la radio y ve las primeras planas de los diarios, que sólo eso debe importarnos y que no hay más que pensar que en la línea equidistante y en esa porción de mar lejano, gélido y desconocido.
 
La andanada informativa, al estilo de un campeonato mundial, donde la disputa mediática por captar el gesto del propio y del contrario, donde los comentaristas son cada uno más erudito, donde todos lanzan loas a la unidad, a dejar el pasado y abrazarnos en un idílico apretón de hermanos sea cual sea la sentencia final, resulta entretenida pero nos puede estar llevando a dejar temas de coyuntura urgentes.
 
En primer lugar está el anuncio del ministro de Economía, Luis Castilla, señalando que su portafolio está evaluando las “implicancias legales y financieras” de la resolución emitida por el Poder Judicial con la que los propios magistrados disponen una nivelación de sueldos. Esta situación se presta a especulación porque no se resuelve y sigue alargándose innecesariamente. Se abre una polémica entre el Ejecutivo y el Judicial dando la impresión que el primero quiere someter al segundo en un juego que sólo genera inestabilidad.
 
En segundo lugar está el “contrabando legislativo” en la flamante Ley de Presupuesto 2013 mediante el cual nuestro Congreso se autoriza, a sí mismo, a ejecutar proyectos para sedes legislativas o administrativas, incluyendo equipamiento y mobiliario, exonerándolos de todas las normas de control y transparencia señaladas en leyes como la de Contrataciones y Adquisiciones del Estado, y además permite “mejorar” las remuneraciones de los señores congresistas.
 
En tercer lugar está el caso del ministro de Trabajo José Villena que, protagonista de un vergonzoso incidente en el eeropuerto de Arequipa –a estas alturas inocultable ejemplo de prepotencia, abuso y de lo que no debe hacer una autoridad– debería, por el bien del Gabinete y del Gobierno, dar un paso al costado. El “control de daños” que lo ha llevado a presionar a la agredida empleada de una aerolínea para que retire la denuncia policial simplemente ha sido tan malo o peor que el propio incidente.
 
Aquí hay sólo tres ejemplos de temas que merecen más decisión y una solución inmediata del Ejecutivo, Legislativo, Judicial y también, por cierto, atención de la prensa nacional. Nadie puede estar en desacuerdo en conocer todos los detalles de lo que viene ocurriendo en La Haya pero no podemos dejar que esto se convierta en una cortina de humo. Nada de sometimientos de un poder al otro, nada de contrabandos legislativos y nada de apañar abusos porque no debe haber ministros con corona.

lunes, 29 de octubre de 2012

N A C I O N A L

 
Ese “Rubicón” no es de Susana 
 
En la noche del 11 de enero del año 49 aC, Julio César tomó la histórica decisión de cruzar el río Rubicón, sabiendo que al hacerlo no había marcha atrás. Julio César dió la orden pronunciando en latín la frase “alea iacta est” o “la suerte está echada”. De este evento proviene la frase “cruzar el Rubicón”, que expresa el hecho de lanzarse irrevocablemente a una empresa de arriesgadas consecuencias.
 
La decisión de trasladar el mercado mayorista de La Parada hacia las nuevas y amplias instalaciones de Santa Anita es fundamental para la ciudad de Lima. Es indispensable cambiar esta herencia de corrupción, delincuencia y mafias.
 
El operativo del jueves último pudo ser distinto. Se pudo hacer a otra hora, otro día, con más hombres, mejor equipados y con más inteligencia –se hubiera evitado seguramente muertes y tanto herido– pero tenemos que hacerlo; La Parada tiene que salir de allí de todas maneras. Por eso sorprende que el interés de ciertos grupos confunda las cosas. Por un lado estuvieron declarando, estoy seguro sin ver lo que realmente estaba ocurriendo, congresistas que le echaban la culpa a la policía que era masacrada y que se esforzaron hasta meterse en plena trifulca para ganarse una foto “histórica” . Por otro están las mafias internas que han decidido que este mercado les pertenece y viven del ilegal subarriendo de espacios protegidos por cientos de delincuentes que se disfrazan de estibadores. Finalmente están los políticos cuyo interés es claro y que lejos de querer una solución buscan el descrédito de la Municipalidad, porque la alcaldesa es su rival.
 
Yo no comparto las ideas políticas de Susana Villarán, mucho menos las de los grupos extremistas que la acompañan y que enarbolan las banderas de los derechos humanos, muchas veces, de forma irresponsable y vergonzosa, pero en este tema como en la reforma del transporte tenemos que apoyarla –porque es un tema casi estructural de la capital– más allá de una persona o un liderazgo. La Parada no puede seguir siendo un ghetto, tierra de nadie o propiedad de la barbarie. Allí tienen que construirse parques deportivos, edificios multifamiliares o hasta hoteles de 5 estrellas.
 
Sería imposible creer que algún grupo político esté interesado en que este cambio no se lleve a cabo por celos políticos infantiles. Sería una barbaridad si algún rival financió el desmadre delincuencial del jueves último. La Parada tiene que salir de allí y Susana Villarán tiene que hacerlo porque ese “Rubicón” no es de ella; es de todos nosotros.