Autor:
César Inga Ballón.
Como lo ha destacado el ministro de Economía y Finanzas (MEF), Luis Miguel Castilla, la mejora de la calificación crediticia del Perú por Standard & Poor's (S&P) va mucho más allá del reconocimiento al adecuado manejo de la macroeconomía peruana, en un periodo de crisis internacional, y constituye un beneficioso espaldarazo a las políticas delineadas por el gobierno del presidente de la República, Ollanta Humala Tasso, en las que se privilegia la inclusión social.
Este reconocimiento, proveniente de una agencia calificadora de riesgo crediticio internacional muy severa y exigente, tiene también la virtud de despejar toda duda o temor en el mundo de las finanzas e inversiones, y consagra la inclusión social como un requisito básico para lograr un desarrollo sostenible y equitativo.
Representa, asimismo, el triunfo de una visión de gobierno que mantiene el crecimiento económico basado en el incremento permanente de las inversiones nacionales y extranjeras, y que, a la vez, busca saldar la enorme deuda social que los gobiernos de turno han ido acumulando en nuestra historia republicana en perjuicio de millones de peruanos que sufren pobreza, abandono y falta de oportunidades.
Además de consolidar la confianza crediticia, para tener un acceso más ventajoso a los créditos internacionales y para atraer más inversiones en mejores condiciones, el grado de inversión en escala BBB, conferido por S&P al Perú, implica también la posibilidad de que los programas sociales que incentiva el Gobierno peruano puedan disponer de un mejor financiamiento.
Hay que resaltar que esta manifiesta confianza de los inversionistas internacionales en la conducción económica y social de nuestro país desmiente de una vez por todas la probabilidad de que la concreción de los grandes cambios y profundas transformaciones para la inclusión social sea un factor de desaliento de la inversión privada.
Todo lo contrario, con la nueva calificación de S&P el Perú ha mejorado sus fortalezas para la competitividad en la región, toda vez que ahora figura con un buen perfil de deuda sólo por debajo de Chile, pero por encima de Brasil y al mismo nivel que México.
De acuerdo con las proyecciones actualizadas del Fondo Monetario Internacional (FMI), bancos de inversión y agencias calificadoras de riesgo crediticio, el Perú poseerá una de las tasas de crecimiento más altas de América Latina, junto con Chile, Brasil y México.
Es necesario considerar que esta situación privilegiada significa al mismo tiempo que ahora la valla que tenemos al frente es más alta y que el Gobierno posee ahora el reto de mantenerse firme en la conducción de la economía, con mayor creación de riqueza y una efectiva lucha contra la pobreza y el subdesarrollo.
La credibilidad externa lograda por el gobierno del presidente Ollanta Humala Tasso también se refleja en los pronunciamientos de confianza y respaldo provenientes del sector empresarial y de los gremios laborales del país.
(*) Periodista – Analista Político y Económico.
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