viernes, 2 de setiembre de 2011

OPINIÓN… Vivir el presente arriesgando el futuro

Autor:
Enrique Castillo P. (*)

¿Qué lleva a las personas a tomar decisiones que deterioran y malogran lo bueno que se ha avanzado?, ¿qué hace que alguna gente piense solo en el presente y ponga en riesgo el futuro?, ¿por qué muchos no se dan cuenta que las rectificaciones no siempre devuelven la confianza ni el tiempo perdido?

Sin temor a equivocarnos, durante el Gobierno precedente el portafolio que mejor desempeño tuvo fue el Ministerio de Relaciones Exteriores, y no solo por la solvencia y capacidad con la que fue conducido, sino por el recuperado profesionalismo vigente durante los cinco años de la gestión de José Antonio García Belaunde.

En lo que va de este Gobierno, algunas de las señales más preocupantes han venido precisamente de Torre Tagle, donde su titular atacó a la prensa de su propio país solo para congraciarse con el presidente del Ecuador, que ha hecho del ataque a la prensa peruana un deporte; y desde donde se anuncian nombramientos políticos de favor en embajadas importantes, que benefician a algunas personas pero que alteran y perjudican la línea profesional que ha venido siguiendo la diplomacia peruana. El primer ministro ha anunciado rectificaciones, pero quizá lo más importante sea saber si existe una "hoja de ruta" o una visión clara de lo que hará nuestra Cancillería en el corto y mediano plazo.

La semana pasada pusimos a esta columna como título "Cuidado con el populismo", y la dedicamos a alertar sobre tentaciones en las que parecían caer el oficialismo y la oposición con tal de congraciarse con el electorado. No pasaron muchos días y el Congreso anunció que trasladaba a todos sus congresistas y todo su aparato burocrático a un pleno en Ica. ¿Para qué?, ¿no se supone que los congresistas elegidos llevan la voz de su pueblo al Parlamento?, entonces, ¿para qué llevar el Parlamento a cada pueblo? O los responsables de esta iniciativa no ven más allá de sus narices, y no se dan cuenta del daño que le harán a la representación nacional; o alguien quiere empezar a dar los primeros pasos de lo que será la democracia directa y la primacía de la voz de la calle durante este régimen. A propósito, ¿qué pensará el presidente de la República de esto?

(*)Periodista

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