viernes, 22 de febrero de 2013

O P I N I Ó N

Lecciones de Lincoln
 

Hace buenos años comenté en La República el libro The work of nations (El trabajo de las naciones) de Robert Reich. El volumen acababa de aparecer en los Estados Unidos. En esas páginas encontré y exhibí datos aleccionadores: el crecimiento industrial de la Unión se basó en los altos aranceles, que podía llegar a 50 por ciento o más, en una muestra de extremo proteccionismo. Reich cuenta allí lo que dijo Abraham Lincoln al respecto (cito de memoria):
 
“Yo soy un hombre sencillo que no sabe mucho de economía. Pero me doy cuenta de que si compramos una máquina en el exterior, la máquina se queda en los Estados Unidos, pero los dólares se van al extranjero. En cambio, si producimos acá la máquina, la máquina y los dólares se quedan en nuestro país”.

El gran estadista, que rechazó el esclavismo de los estados del sur, resulta así un precursor de la lucha contra el neoliberalismo y contra las recetas del Fondo Monetario Internacional, que han traído los resultados de pobreza, hambre, ignorancia y quiebra educacional que padecemos.

Reich fue ministro de Trabajo de John Kennedy. Después del notable libro que hemos mencionado, publicó otro titulado I’ll be short (Seré corto, en alusión humorística a su corta estatura física). La edición es de 1992, pero Reich acierta en señalar, hace 20 años, que su país está amenazado por el egoísmo de la gran empresa y la pérdida de valores morales que otrora impulsaron el desarrollo de su país.

En la presentación del libro, la Beacon Press de Boston, la editora, expresa: “Con su humor, humanidad y candor característicos, uno de los más distinguidos líderes públicos y pensadores de la nación entrega una visión fresca de la política, mediante el retorno a valores básicos estadounidenses: los trabajadores deberían tener participación en el éxito de sus compañías, los que trabajan no deberían vivir en pobreza y todos deberían tener acceso a una
Educación que mejore sus posibilidades en la vida”.

En las páginas finales de su trabajo, Reich condensa principios:

“Primero, así como a las compañías les va mejor, a sus empleados les debería ir mejor también. Los negocios prósperos deberán hacer todo lo posible para mantener empleadas a las personas, en lugar de despedirlas. Deberían proporcionar a sus empleados beneficios de
salud y retiro”.

“En segundo lugar, los empleos deberían pagar lo suficiente para sacar a una familia de la pobreza. Esto requiere un salario mínimo adecuado indexado con la inflación…”

“En tercer lugar, todos deberíamos tener oportunidad plena para sacar el mayor provecho de los talentos y habilidades otorgados por Dios”.

Enumera luego las exigencias de una buena
Educación, desde el kindergarten hasta la universidad.

Sin ideas que Lincoln hubiera aprobado para el siglo XXI de la desigualdad y la
crisis global.

jueves, 21 de febrero de 2013

E D I T O R I A L

EL PERÚ SIN HAYA DE LA TORRE

 
En cada 22 de febrero que transcurre, fecha del nacimiento de Haya de la Torre, el sentimiento de culpa me invade y repito, el Perú no ha cumplido con el Homenaje a uno de los hombres mas íntegros, honestos de su historia.
 

Con la ausencia de la prestancia, la puntualidad, para acudir justos a la historia que nos referimos, se estropea la conciencia nacional, nos disminuimos y nos volvemos un país miserable que no ha sabido poner donde corresponde la capacidad, la entrega de uno de los mas grandes.
 

La situación planteada empobrece mas al Aprismo, la obra política que debiera ser declarada orgullo y emblema política del Perú. Sucede que por comportamientos mezquinos que en algún tiempo examinarán bien los peruanos, en su propio Partido, no le han sabido honrar en la dimensión correspondiente.
 

Y es que el Aprismo ha tenido en sus manos la oportunidad de poner justicia en las dos veces que ha gobernado el Perú. El Presidente Alan García, uno de los alumnos predilectos del maestro, no supo tomar la iniciativa para ubicar en un lugar insigne la gesta histórica de la obra y de la personalidad política admirable de Haya de la Torre..
 

 
Es un comportamiento contrastable, incomprensible, no haber convocado a la razón nacional para efectuar el reconocimiento al aporte y valor sin par, entregado con todo sentido de sacrifico al Perú por Haya.
 

Hemos tenido la oportunidad de recoger los testimonios de encendidos adversarios del pensamiento político de Haya, ninguno de ellos, podría haberse permitido negar la validez, la capacidad, la inteligencia del fundador del Aprismo. Este gigante de la política científica peruana, amén de haber escrito sus obras fundamentales, también escribió la página mas admirable de hombre íntegro, limpio en su lucha por predicar los cambios sociales al Perú y América Latina..

 
 
Al recordarle en una fecha que su partido la reconoce como una data sublime de la fRATERNIDAD, permita ella, convocar a todos los gestos de quienes fungiendo de sus seguidores, llevaron al Partido al patíbulo mas deshonesto y desagradable de la traición, la claudicación, contrarios a los grandes comportamientos e ideales.
 

Bastaría mencionar que ninguno de los dos gobiernos "Apristas" desarrollados por Alan García, llevó el sello de las legítimas tesis de Haya de la Torre. No es posibles que un partido con inspiración popular, bajo las funestas decisiones de García Pérez, se convirtiera en repudio, burla, decepción de los pueblos que anteriormente tomaron como esperanza redentora al Aprismo.
 

El APRISMO en la concepción científica de Haya, no ha perdido vigencia ya casi al transcurrir un siglo de su inspiración, el Aprismo no muere políticamente, no pierde vigencia histórica, dialéctica, social. El Aprismo hoy va muriendo por usurpación, todos lo sabemos una cúpula de ambiciosos desde la muerte del maestro (1979), interpolaron su presencia, por sus cálculos políticos de apoderarse del Partido mas organizado de América Latina, y ello ya está ocurriendo.
 

 
Por ello, no es extraño que hoy miles de peruanos repitan: "Yo soy Aprista por Haya de la Torre", el resto, lo de hoy es un comportamiento vergonzoso. HAYA fue un espejo transparente, nadie en vida osó en señalarle y cuestionarlo. Los adversarios de sus ideas, fueron los déspotas, las derecha, las dictaduras. Hoy los que conducen el Partido aparecen todos los dias compareciendo por sus dudosas conductas que han lesionado de muerte al Aprismo.

N A C I O N A L

De Antauro a Alan García
 
 
De Antauro a Alan GarcíaNo queda bien el Apra con la revelación del ex vicepresidente Raúl Diez Canseco de que este partido le ofreció ser parte de un complot para vacar a Alejandro Toledo, pues eso ahonda la sensación de ser una agrupación que se viste de democrática, pero que no tiene problemas en sacar la chaira si es que Alan García se lo pide para tomar el poder como piratas al abordaje.
 
Esto no es, en realidad, ninguna revelación, pues fue público y notorio que el Apra quiso traerse abajo el gobierno de un presidente democrático por el atajo de la vacancia.
 
Con dicho fin, el Apra estuvo en la Av. Brasil, en el 2004, en la marcha convocada por la CGTP, en un día que siempre será recordado por la patada que García le metió a un discapacitado que le obstruía su paso, y a quien luego debió indemnizar en un acuerdo privado para que no sea un obstáculo en su carrera electoral hacia Palacio de Gobierno.
 
Lo revelado por Diez Canseco, sin embargo, aporta más elementos para comprender que el esfuerzo derrocador del Apra no solo estaba en las calles sino, también, bajo la mesa.
 
Diez Canseco dijo que dirigentes apristas lo buscaron para que, en su condición de vicepresidente, sea parte de un complot para vacar a Toledo y que él asuma una Presidencia que, evidentemente, estaría hipotecada, por su origen truculento, al Apra.
 
Con ello, Alan García quedaría ante la historia en una condición algo similar a la de Antauro Humala, en el sentido de que ambos quisieron bajarse a un presidente democrático como Toledo, uno desde una comisaría en Andahuaylas, el otro desde una cafetería en sabe Dios dónde.
 
El Apra busca justificar su afán derrocador con el recuerdo de que El Comercio le pidió a Toledo que diera ‘un paso al costado’. Pero esto es absurdo, pues el editorial hecho por este diario, cuando lo dirigía Alejandro Miró Quesada Cisneros, no buscaba descabezar al gobierno sino que el presidente le diera, por las circunstancias políticas, un mayor protagonismo político al premier.
 
Lo mismo que el Apra quiso hacer con Toledo ahora lo pretende con la alcaldesa Susana Villarán, al utilizar un mecanismo como la revocatoria, previsto en la Constitución, pero pervirtiéndolo, al no existir una motivación legítima, y deformándolo a la medida de los objetivos de García.
 
Es penoso, además, que alguien cuya primera presidencia en los ochenta fuera un mamarracho que puso a la nación en el abismo económico, político y moral, a pesar de lo cual el país estuvo dispuesto a que terminara su lamentable período, hoy pretenda cortar una alcaldía, sin fundamento, a mitad de camino, lo cual va poner a la capital de la República en el caos, por el simple gusto de facilitar su propio futuro político y el de su ahijado Luis Castañeda

C U L T U R A

La necesaria tríada de la comunicación

 

Sin embargo, este concepto nos muestra tres realidades diferenciadas, pero de necesaria complementariedad para que pueda realizarse en toda su riqueza y dimensión.

La primera tiene que ver con la comunicación como un proceso de interlocución entre sujetos iguales.

La segunda se refiere a la comunicación como el canal que nos permite compartir ideas, conceptos e informaciones.

La tercera nos habla de la comunicación como contenido, como información.
 
Si no funcionan estas tres realidades, esta tríada, en una suerte de círculo virtuoso que las articule entre sí, la comunicación no será posible en el contexto donde se desarrolle.

Es improbable que pueda darse comunicación cuando se pretende una interlocución entre sujetos desiguales y donde las diferencias (que no son sinónimo de desigualdad) de origen étnico, cultural y social se levantan como barreras para agudizar las desigualdades o inequidades.
De nada vale que estos sujetos tengan los mejores canales de comunicación a su disposición y que puedan expresarse "libremente", para que la esencia de la comunicación, que es el diálogo, fluya como un puente de entendimiento y concertación.

También es difícil establecer la comunicación cuando los canales escogidos para este proceso no son los adecuados, por ejemplo, pretender difundir mensajes por medios escritos en una cultura básicamente oral y con códigos lingüísticos claramente diferenciados.
Otro tanto ocurre cuando el contenido de lo que se brinda está elaborado en un lenguaje polisémico que puede ser entendido de diversas maneras; o cuando se pretende que este contenido es la verdad o la realidad misma y no una versión o interpretación de la misma. Esto es, un punto de vista, una teoría, que requiere ser verificado en la práctica para ser cambiado o enriquecido, pues los fenómenos sobre los que escribimos o hablamos son cambiantes y no estáticos.

Cuánto les cuesta entender estos principios a los religiosos y políticos dogmáticos.

"Si no funcionan estas tres realidades, esta tríada, en una suerte de círculo virtuoso que las articule entre sí, la comunicación no será posible en el contexto donde se desarrolle."

A C T U A L I D A D

Qué tan riesgosos son los meteoritos

 

Al menos así quedó en evidencia el pasado 15 de febrero cuando explotó uno en la atmósfera en la vertical de los Montes Urales, en Rusia, y que dejó un millar de heridos por efecto de la tremenda onda expansiva que desencadenó en su caída.Los especialistas afirman que todos los años se reportan avistamientos de meteoritos más o menos cercanos.

Parece un fenómeno de ciencia ficción, ¿verdad?, pero hay un considerable número de cráteres de impacto en la tierra con diámetros que pueden ser vistos desde satélites y es probable que la activa geología terrestre haya borrado muchos más.

Un detalle importante que algunos, muy apurados en informar, olvidaron señalar con claridad es la diferencia entre un meteoro y un meteorito.
 
Se denomina meteorito al fragmento que impacta sobre la superficie de la Tierra. En cambio, meteoro es la roca que llega a nuestro planeta procedente del espacio y se desintegra o explota durante su penetración en la atmósfera.

Según los registros de la American Meteor Society en lo que va de 2013 se ha registrado alrededor de 420 avistamientos en Norteamérica, un interesante registro en el que puede localizarse las trayectorias seguidas por los meteoros en esta zona del planeta.

Con respecto a los meteoritos, según algunos estudios, en una superficie de 300,000 kilómetros cuadrados caerían en un año unos 17 meteoritos de un peso inferior a 100 gramos, 3 que rondarían el kilogramo y uno cada dos o tres años que superan los 10 kilogramos de peso. Hay que destacar la extraordinaria potencia con la que estos cuerpos celestes ingresan en la Tierra.

Esto puede explicarse debido a su gran velocidad y masa que en combinación se traduce en una energía cinética colosal.
 
La energía cinética no es aquella que posee un cuerpo debido a la consistencia de su masa y su movimiento.

Se calcula que, dependiendo del diámetro del meteorito y su velocidad, podría liberar tanta energía como un terremoto terrestre o la erupción o las grandes erupciones volcánicas que se han producido en el planeta.
 
La energía cinética de un meteorito puede ser tan grande que al impactar bruscamente en el suelo provocaría su fragmentación violenta, como si se tratara de una explosión.

Los investigadores consideran que es más probable morir en un accidente provocado por unos fuegos artificiales que por el impacto de un meteorito, como también existe la misma probabilidad de morir en un parque de diversiones.
 
Nos estamos refiriendo, claro está, a cálculo de probabilidades teniendo en cuenta las estadísticas acumuladas hasta el momento.

El último evento, en los Urales, dejó en evidencia que la tecnología actual no permite divisar con suficiente antelación a cuerpos celestes pequeños como para que su brillo, cuando refleja la luz del sol, delate su presencia y advierta de su llegada. La tecnología actual sólo permite detectarlos cuando alcanzan un tamaño de 100 metros y 1 kilómetro de extensión.

P O L Í T I C A

Cuando la empresa minera no cumple la ley y el Estado no vigila
 

La Comunidad Indígena de Cañaris es reconocida como un reducto quechua hablante, que quedó desprendido del pueblo Cañaris de Ecuador, en los confines del departamento de Lambayeque, limitando con el Nororiente de Cajamarca. El idioma materno es el quechua, el que habla el 80% de la población, las mujeres es el único idioma que hablan y la Ugel (Unidad de Gestión Educativa), máxima autoridad de educación en las provincias de Lambayeque y Jaén (porque dos pueblos de esa comunidad pertenecen al distrito de Pomahuaca, que es distrito de Jaén), se la ven mal para encontrar en el Norte del Perú, maestros/as quechua hablantes. Hace unos cuatro años se instaló en sus tierras una empresa minera llamada Milenio, la cual después cambió de nombre a Cañariaco Cooper. La comunidad dio permiso por un año para que realizara sus trabajos. Ese permiso nunca fue renovado, pero la empresa siguió instalada en sus tierras.
 
Ahí debería haberse instalado la Mesa de Diálogo, antes de que fuera echando raíces el conflicto. Porque era previsible, que hubiera rechazo, habiendo hecho el MEM una concesión de veintidós mil Has de las cuarenta mil Has que tiene la Comunidad, (El Comercio 3 de Feb.2013, pag 16) como efectivamente lo hubo. Ordinariamente las empresas mineras entran legalmente con el permiso del MEM, concedido en Lima y posteriormente hacen los trámites para ser aceptados por la comunidad, cuando debería ser al revés: primero pedir permiso y después entrar. La empresa ha presentado el resultado de una asamblea general de comuneros, realizada en julio 2012, en donde participaron setecientos veinticinco y aprobaron la etapa de exploración una mayoría del 70%, esto es unos quinientos. Pero ese mismo año hubo una consulta popular, el 30 de septiembre, organizada por las autoridades de la comunidad, en donde votaron mil novecientos comuneros y el 95% se oponía al trabajo de la mina.
 
A esta consulta popular asistieron de veedores, el Gobernador Regional de Lambayeque, el Director de Energía y Minas de la misma región, el Director del Ministerio de la Producción de Lambayeque, la Policía Nacional, la Vima (Vicaría del Medio Ambiente del Vicariato Apostólico de Jaén) y otras instituciones. Y todas dan fe del orden en que se llevó a cabo dicha asamblea: La PCM (Presidencia del Consejo de Ministros) no la reconoce como legal, porque como Comunidad Campesina no beneficiaria de la ley de Consulta Previa, lo que no quiere decir que no tenga valor de legitimidad, como expresión de la voluntad comunal.
 
Ante este desconocimiento, la terquedad de la empresa de seguir sus trabajos, sabiendo que solo un sector minoritario de la comunidad está de acuerdo con el desarrollo minero y el beneplácito del gobierno, los comuneros exigen una Mesa de Diálogo y de no realizarse en diez días tomarían el campamento minero. Primera intervención del Estado: manda trescientos policías y posteriormente hasta llegar a quinientos. Pero se instala la Mesa de diálogo. La versión oficial es la de siempre: la mayoría de la población quiere la mina, pero un reducido número de radicales subversivos están agitando a los comuneros. El Estado no aprende, sigue diciendo lo mismo que en el conflicto de Bagua y que en Espinar y en Conga, no aprende. Lo mismo se decía con el gobierno anterior de Alan y con el de Toledo y Fujimori. Como se presiona cortando las carretas, en enfrentamientos con la Policía hay cinco heridos, alguno grave y veintidós denunciados. Pero el 24 de enero, la Defensoría del Pueblo por oficio Nº 0179-2013 DP, dirigido a la empresa y al MEM, aconseja que verifiquen bien si es que tienen el permiso de la comunidad para intervenir en sus tierras, porque por ser comunidad campesina necesitan la aprobación de las 2//3 partes de los más de tres mil cuatrocientos comuneros, y según documento de la empresa, solo quinientos la aprobaron. Y ante el desconocimiento de la PCM y del Ministerio del Ambiente, sobre si está sujeta a la Ley de Consulta Previa, les aclara diciendo, que la Comunidad de Cañaris es catalogada como indígena con todo derecho a dicha ley. Ante esta declaración de la Defensoría, el Gobierno responde que no revisó los padrones de la comunidad y que desconocía que estaba catalogada de comunidad indígena. (El Comercio 3 de Febrero, la República 4 de Febrero). Y ahora nos podemos preguntar, quiénes son los agitadores y quiénes son los radicales. Porque así como hay agitadores y radicales que dicen NO y NO a cualquier actividad extractiva, también los hay quienes dicen Sí o Sí a cualquier actividad minera, sin condiciones, como en este caso que la empresa no cumplió con ser transparente y el Gobierno no revisó los padrones.
 
Pero ya hay cinco heridos y veintidós denunciados injustamente. ¿Quién denuncia a los verdaderos agitadores, invadiendo propiedad privada sin permiso o a estos radicales que no son capaces de revisar si las empresas cumplen las leyes de nuestro Estado Peruano? Este es el problema. Pero en Huaquillas de la provincia de San Ignacio y en los siguientes casos seguirán diciendo, que es problema de una minoría de agitadores radicales, aunque la empresa no cumpla con las leyes y el Gobierno no vigile.

O P I N I Ó N

Petróleo sin empleo
 
Considero necesario en esta oportunidad, analizar un tema que viene generando notas periodísticas continuamente y que tiene que ver con el derecho al empleo, pero que hoy nadie puede discutir el rango constitucional que tiene. Estos hechos se dan en el distrito de El Alto, donde desarrolla sus operaciones la empresa petrolera Petrobras S.A., mediante una concesión de tres décadas y la demandante comunidad alteña, que presenta de manera real y no, estadísticamente, una alta tasa de desempleo que pretenden revertirla a través de una estrategia planteada, en paralizaciones, marchas, toma de locales y bloqueos de pistas, que adquieren su dosis de violencia, ante los mecanismos de represión que el Estado aplica a las protestas sociales. Lo cierto es que tanto el problema de fondo, como el de forma, aún no armonizan, en una solución.
 
 La carencia de empleo, el método para lograrlo, la desafiante posición empresarial, así como la inoperancia de la Mesa de diálogo, no deben repetirse por la permisibilidad de los representantes del Estado, así como la tibia acción facilitadora del gobierno local. Es muy preocupante ver la actitud de la empresa transnacional de no pretender asumir su responsabilidad como le corresponde; busca espacios para evadir y no cumplir sus compromisos y sus actos firmados hace cinco años. Y pretende proseguir con su clásica gran mecedora y distorsionar el verdadero sentido de la mesa de diálogo. Para entender mejor este tema no hay que dejar de lado una serie de factores que están pasando inadvertidos y que requieren puntualizarse, porque servirán para plantear o encontrar una solución seria y de largo plazo, nos corresponde considerar lo siguiente: •
 
Esta concesión petrolera se dio por treinta años, más unos años de gracia. Esta empresa operadora del lote solo invierte entre ocho a nueve dólares para producir un barril de petróleo, pero se lo vende y recibe del Estado peruano un promedio de noventa y siete dólares por barril a precio actual. No olvidemos que durante más de cinco años, en la llamada crisis del petróleo, cobró entre ciento veinte a ciento cuarenta dólares por barril; o sea esto lo pagamos todos los peruanos. La paradoja es que el Perú compra su propio petróleo. • Por otro lado, recordemos también que, según el Vademécum de proyectos y la visión global de estas operaciones, al momento de concesionarse, estimaron una sencilla ganancia mensual de tres millones setecientos mil dólares, porque los privatizadores consideraron el precio de barril en veintiún dólares, pues hoy esta ganancia es de cinco a seis veces más; definido así, por el precio internacional del crudo.
 
Lo claro es que el pueblo de El Alto no pide que se reparta esta suculenta ganancia. Ellos claman que esta riqueza genere empleo y mejor calidad de vida para la población. No quieren escuchar argumentos empresariales de no asumir la mano de obra local, por no ser técnica, ni especializada, postura que pierde solidez y se cae por sí sola, porque todos sabemos que aún no hay instituto alguno que forme poceros, perforadores, wincheros, recorredores de campo, recolectores de desechos industriales. Por esta razón nos corresponde exigirle un planeamiento estratégico y de largo alcance en materia laboral; hace mucho tiempo debió haber generado instituciones que formen y capaciten a la sociedad civil para emplearse en las tareas propias y afines a la industria, que se formen los cuadros laborales para hoy y para el futuro, privilegiando con justicia al trabajador de la zona, como sí lo hacen otras transnacionalaes en el Perú.
 
Tenemos que hacerle recordar al Gobierno Central y a Petrobras el verdadero concepto de responsabilidad social, y que no es regalar desayunos, ni computadoras en los colegios. Por ser esta, la tierra que me vio nacer, me impulsa hoy a plantear que aportemos con responsabilidad y seriedad, otorgarle a esta niñez una sonrisa eterna de un futuro promisorio, donde sus padres se sientan orgullosos que este empleo digno que hoy exigen, es la única vía para su estabilidad económica y social y no el cachuelo volátil que propone la transnacional. Que la mesa de diálogo tenga mayor agilidad en hallar la solución y nunca más ocasionemos conflictos por la equivocada aplicación e interpretación de la llamada Responsabilidad Social.