jueves, 14 de julio de 2011

EDITORIAL…Las condiciones ambientales de la ciudad petrolera en tiempo de aniversario patrio (*)

Es una de las exigencias que clama la población petrolera.  Las condiciones ambientales, sociales, paz, salubridad y otras que ofrece no son compatibles con la fecha que vive todo el país. Inseguridad ciudadana acrecentada, suciedad, tránsito vehicular complicado sin semaforización, apagones de energía eléctrica, apatía, desmotivación ciudadana, paros, huelgas, incomprensión absurda.

El acontecimiento del mes que nos convoca con la peruanidad, tiene prioridad uno en la voluntad y destinos que operan las agendas de nuestros gobernantes. El amor a la Patria, a su Independencia, al deber que ella encargó desde 1821, es causa suprema en todos los ánimos. La fecha de la  gloriosa independencia no debe, en la agenda política, pasar a un tercer plano de importancia.

Los gobiernos locales encarnados por las municipalidades en toda la República, tienen esta imperativa misión.  Motivar, rescatar, potenciar esta gran causa desde una tarea pedagógica dirigida a todos los sectores que nos representan buscando que todos actuemos.  Esta actitud, es una indispensable función motivadora dándole el valor, contenido, calidad a esta fecha relegada, mezquina en importancia; hay que recordarnos que el ejercicio de esta práctica, redunda en la cultura cívica e histórica del Perú.

En la coincidencia con esta vocación, el temple, el ánimo de la Peruanidad debe flamear sin mezquindades ni vacilaciones en el presente mes de Julio. Los estados de ánimo, deben superponerse a todo otro tipo de actividades.  Hacer cultura por la Patria es la primera condición para el logro de una identidad nacional forjada en el más profundo respeto a la justicia.

La Conciencia Nacional debe ser expresada y  priorizada en el acontecer de todos los días y todos los tiempos. No debe manifestarse como una expresión efímera, carente de contenido. La nación que no hace patria, rompe y se divorcia con su historia, con su etnia, su tradición, sus culturas milenarias. Es como vivir en vacío, sin el vínculo histórico que lo conduzca hasta la  posteridad.

En el mes de Julio en todo el Perú, el deber es provocar este modus vivendis.  Quiere decir, hay que obrar con sentido de responsabilidad que nos convoca nuestro Perú, luego de haber sido una colonia  esclavizada por largos 300 años.  La grita de proclamar a todo pulmón esa rigurosa e irrestricta independencia, nos obliga a ser dignos del legado de los libertadores.

En consecuencia, los pueblos deben re vestirse y respirar esa peruanidad.  Contradictorio será cuando las ciudades en sus presentaciones no se encuentran en compatibilidad con estos valores.  Divergente será cuando nuestras instituciones representativas de gobierno, no instruyen, no enseñan, no planteen la exigencia que la fecha amerita.  No es suficiente que cada peruano por su cuenta se ponga una escarapela en la solapa de su indumentaria y punto.

Imperativo es entonces que vivamos, nos contagiemos de los aires libertarios en todos los sectores y planos: Instituciones educativas, centros laborales, niños, jóvenes, adultos, soldados, iglesias… allí debe incoarse la respuesta generosa a una verdadera Independencia Nacional.

Una buena manera de preconizarla, es que la ciudad exprese una esmerada cultura de limpieza, que en escuelas y templos de todo orden se escuche el desarrollo de esas enseñanzas cívicas. Que en las empresas los trabajadores hagan un alto e impongan la oración a la Patria.

No es compatible ni saludable, si mostrando una indiferencia, la ciudad evidencie suciedad, pésimos servicios, paros, huelgas en demostración de inconformidad y desunión. La primera autoridad en representación del Gobierno Local, así como vienen convocando audiencias de otros propósitos, el deber cívico, es instruir, movilizar, acrecentar en audiencias públicas los valores irrenunciables por el Perú.

(*) Ricaldi Ramírez Ruiz
DIRECTOR

No hay comentarios.:

Publicar un comentario