Escribe: Ricaldi Ramírez Ruiz (*)
En la ciudad de Talara, por antonomasia se reflejan sin excepción todas las enfermedades sociales, malas costumbres y pesares que empobrecen a los peruanos: falta de empleo, explotación, abandono social, injusticias, etc. y otros etcéteras. Equivale a decir que a despecho de la mala fama inventada, por ser inminente territorio petrolero y presumir que vivimos sobre las nubes, aquí en este pedazo de suelo patrio, se hace perfectamente eco a todos los malestares nacionales.
Todas estas iniquidades golpean naturalmente, unas en mayor y otras en menor grado de magnitud. En concreto, queremos decir que en la Provincia de Talara, la cultura de vida la llevamos tan mal, como en cualquier otro lugar. Si en otros lares se sienten enfermedades sociales, aquí también lo sentimos, y muchas veces en grado de desesperación. No somos un pueblo que vivimos por encima de nadie.
En especial en nuestra sociedad civilizada, la persona humana en ausencia de muchas necesidades, afectada en la escuela del respeto, en la escala de valores para la Patria, la realidad, la historia; en ese género de formación que cargamos a cuestas, se convierte en una grita permanente que nos lapida la consciencia por no tener acceso a una vida puntual que armonice con el destino.
Esa realidad, emplaza a no colegir con el vacío, la indiferencia, el desprecio en menoscabo de un ancestro cívico. En la ciudad petrolera, se repite, se refleja como si todo fuera un calco, el maltrato que le damos a nuestros espacios cívicos. Aquellos, solo sirven como instrumentos para el ornato, para agradar turistas, para exaltar el ego. Nos esforzamos en invertir enormes recursos, buscando la vanidad egocéntrica. La Plaza de la Libertad (Trujillo), es la mejor del Perú, repiten los trujillanos. La Plaza de Tacna, es la más limpia y patriótica, se vanaglorian los tacneños. Todos tenemos esas respuestas. Hasta allí va nuestra limitada concepción de la historia, la vida, los valores. ¡¡¡Pura vanidad!!!
Y la reverberación de ese equivocado ego, se interpreta como ofensa contra del etnoperuanismo, fracción exponente de la mitología cultural incásica. Cuando la mayoría de Plazas, Espacios cívicos exaltan a "conquistadores forajidos", los peruanos reaccionamos muy complacientes para decir: La Plaza de PIZARRO, DIEGO DE ALMAGRO, ALBERTO FUJIMORI; además de otros bandidos nativos. Y en muchas plazas todavía aparece Pizarro montando a caballo y blandiendo la espada socarrona y socavadora agraviante del Imperio más grande de la humanidad.
Dos decisiones deben ocurrir para no continuar viviendo en un vacío y escasez de encuentros históricos; primero, que se eliminen plazas de seudos conquistadores que conculcan nuestra identidad. Segundo, que las plazas restantes que evocan y exaltan a los prohombres de la Patria e Independencia, por intermedio de una Ley, las traduzcan en verdaderos contenidos, fundamentos de fe patriótica. No deben seguir siendo TEMPLOS CIVICOS VACIOS SIN FELIGRESIAS.
Es necesario rediseñar la idea perdida en todos estos tiempos donde se dejó de sintonizar la conciencia de respeto. Se debe instruir en la práctica permanente de provocar concentraciones reverentes donde participen peruanos, trabajadores, magisterios; traduciendo y aleccionando en el tiempo para impregnar una renovación de sentimientos de puro nacionalismo, caso contrario las efigies y memorias que en ellas se exponen -como a Miguel Grau Seminario- SERÁN MONUMENTOS AL VIENTO.
Lamentablemente es un mal nacional, una pandemia que ha golpeado la identidad; a lo mejor no tenemos la culpa, si desde el colegio nos quitaron los cursos de Educación Cívica y ahora la estrofa del Himno Nacional. Podría ser que en estos tiempos de materialismo sin consciencia histórica, esto parezca cursi, pero vale regresar, hay que exigir, establecer programas, calendarios, desde donde todos vayamos a esas plazas cívicas con respeto y propugnemos encuentros de cultura y justicia con la historia; reencuentros para enigmatizar la peruanidad pisoteada de indiferencia y desprecio.
(*) Periodista - Director
NoticiasTalara.Com

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