Analizando la cultura histórica de Talara (*)
Poco, escasamente los hijos de Talara, escriben sobre ella. Se tiene una deuda histórica que podría traducirle en una apatía, desasosiego, falta de identidad y consecuencia por los valores del terruño. Y en efecto, los cronistas talareños han dejado de lado la sensibilidad, la obligación, la estrictez para que ningún pasaje, acontecimientos, cronologías, queden de lado y sustentarse con suma precisión para legar los hechos allende los tiempos.
La idea de abordar esta importante temática, tiene coincidencia en el hecho que de aquí a escasos días, todos los peruanos, estamos viviendo el contenido del mes de la Patria, la gloriosa Independencia Nacional. No estamos muy seguros en definir, si por las causas históricas ante la cual fuimos una Nación que vivió trescientos años de esclavitud, colonialismo; esa arraigante experiencia, nos ha dotado como un país, que lleva delantera sobre otros que no tuvieron la oportunidad de impulsarse, inspirarse, sobre ponerse de las cenizas de la tragedia social. No estamos muy seguros si los planos en desarrollo de la conciencia, nos permite, encarar, interpretar los conceptos de vida, libertad con mayor arraigo, amor y mucho sentimiento de fraternidad entre peruanos.
Lo cierto en toda esta historia, es que con el advenimiento de la fecha que testifica y autentica la República, los sentimientos patrios se dinamizan, se moviliza la voluntad del peruanismo, las plumas de escritores flamean buscando los argumentos para darles mayor colorido a todos los escenarios difíciles y gloriosos por donde transitó esta querida Patria. La cultura de la peruanidad debe elevarse como respuesta impostergable al requisito de fomentar el siempre crecimiento de nuestro querido Perú.
Esa intención de gran fondo histórico, nos motiva a quienes somos los testigos y garantes de esta historia en la tierra del petróleo, siendo exigentes, precisos, testimonios incólumes de un historial evolutivo que se extienda desde siempre hasta no dejar de exaltar, testimoniar toda una vida de pasión, de cultura y amor entre petroleros,
De allí entonces, se debe justificar una inquietud que nos grita escribir, resaltar hito a hito, todas las historias de este pueblo que lo llenaron en muchos casos de hechos cruentos, jornadas que llenaron de lágrimas a sus gentes, por ejemplo la barbarie que ocurrió en sus calles obreras, calles de campamento polvoriento en el año de l931; así como, exaltar tiempos de alegría, jolgorio, grandes jornadas cívicas, democráticas que se sucedieron en cada amanecer de su vida.
Particularmente la provincia petrolera de Talara, como todo cualquier otro pueblo del orbe, tiene una historia que divulgar. Todos queremos que esas nobles páginas de nuestras vidas, se perpetúen en el tiempo. Así, por ejemplo tomamos el caso del grandioso Imperio de los Incas, con su consagrada maravilla mundial, Machu-Picchu, que por la gracia de una historia imperecedera, nos mantiene vigilantes para que los recuerdos y trascendencias no se marchiten.
Esa debe ser la tarea de los hijos de la tierra petrolera. Cuántos acontecimientos que aún no fueron escritos por desidia. Cuánta historia estamos para recuperar y mostrarlas orgullosos al Perú. Cuántos episodios de oprobio, vergüenza de lesa patria, pisotearon y siguen pisoteando la majestad de esta bendita tierra.
Debería ser hora, que los talareños saquemos cuenta, de cuanto recursos, presupuestos, hemos aportado desde siempre. Sería hermoso y halagüeño apreciar las cifras que este pequeñito terruño aportó para que otros pueblos, otros peruanos vivan y se desarrollen. Cuánto vale Talara, debe ser una tarea que se responda en la pluma de sus periodistas, sus obreros, escritas con oro negro. Se debe ser justos generosos para explorar, incursionar, escudriñar, y divulgar sus enriquecidas páginas cívicas, históricas, sociales, culturales.
Allí iremos descubriendo cuán elevado ha sido el costo del olvido, el marginamiento, el solo aprovechamiento a sus recursos. Talara, tiene testimonios históricos de gran contenido que por el egoísmo, el sentimiento despectivo, no han sido incorporados para enriquecer la cultura de sus generaciones.
Ningún otro pueblo del Perú, puede jactarse que tuvo el paso de grandes culturas laborales como si las ha tenido esta provincia petrolera: London Pacific (Inglaterra), International Petroleum Company (Norteamericana), Toyo Ingeniering (Japonesa), Occidental (Norteamérica), Oxibridas, Halliburton, Belco Petroleum Corporation (USA), Petrobras (Brasil), Savia (Colombia-Korea), Mercantile (Canadá), Interoil (Noruega), Petrotech (Usa), etc. etc.
Grandes aspectos, citas se dieron como: En esta sede petrolera en 1941 se suscribió el borrador del Protocolo de Río de Janeiro que puso paz y término del conflicto armado entre Perú y Ecuador. Tampoco hay que soslayar la permanente cuota de sacrificio del sindicalismo petrolero, que con Alejandro Taboada en l93l, se escribió una noble página de martirologio. No debemos olvidar la tragedia de la barbarie que sembró de sangre su historia, hecho sanguinario cuyo autor fue el dictador Sánchez Cerro. No debemos olvidar el capítulo patriótico del General Juan Velasco Alvarado que tuvo el valor de expulsar a la explotadora IPC. Nunca debemos callar, cuando a las futuras generaciones tengamos que transmitirle el daño social causado por la dictadura de Fujimori, al provocar la privatización de nuestro petróleo.
Y de ese, modo, se puede ir describiendo, escenificando, actualizando grandes páginas como ese gran patrimonio turístico orgullo del Perú, traducido en Máncora, Lobitos, y otros. Divulguemos las históricas jornadas de Atlético Torino, dentro de su itinerario, tuvo la representación de nuestro bicolor nacional; Torino se puso la divisa nacional por su valía y consagró nuestro futbol a nivel internacional. Esta es parte de una historia de grandes y profundas raíces, se hace necesario llevarle a su reivindicación.
(*) Ricaldi Ramírez Ruiz
DIRECTOR
Talara - Perú
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